El Gobierno de México anunció un plan integral para garantizar que los productores de maíz obtengan ganancias en la próxima cosecha, que en Sinaloa superará los 4 millones de toneladas en los próximos dos meses, pese a que el precio internacional del grano se mantiene por debajo de 4 mil 500 pesos por tonelada, y cuando los agricultores requieren al menos 6 mil 500 para cubrir costos y obtener utilidades.
Durante su conferencia realizada en Mazatlán, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la estrategia abarcará desde la comercialización hasta la reducción de costos de producción, incluyendo acuerdos con proveedores de insumos para ofrecer condiciones preferenciales a los agricultores mexicanos.
Detalló que ya se instalaron mesas de trabajo con productores sinaloenses para definir un esquema de construcción de precio para el maíz blanco correspondiente al ciclo 2025-2026. Este mecanismo contempla la participación financiera del Gobierno federal, del Gobierno estatal y de grandes compradores nacionales como Gruma y Minsa, quienes se comprometieron a adquirir el grano a un valor superior al del mercado actual. Incluso empresas que previamente importaron maíz acordaron sumarse a la compra de la producción local.

La mandataria también informó que los apoyos federales acordados desde noviembre pasado comenzarán a entregarse la próxima semana a productores de Chihuahua, mientras que esta semana se distribuyen recursos en la región de El Bajío.
Ante el bajo precio internacional del maíz amarillo, Sheinbaum señaló que se analiza la viabilidad de sustituir cultivos en determinadas zonas por alternativas de mayor rentabilidad. Paralelamente, destacó el programa “El Maíz es la Raíz”, enfocado en respaldar a quienes conservan variedades nativas mediante capacitación, equipamiento y esquemas para agregar valor, particularmente en la producción de tortilla.
Asimismo, indicó que junto con el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias se desarrollan semillas mejoradas de frijol y se fortalecen precios de garantía para distintos granos.
Con estas acciones, afirmó, se busca articular una política integral que proteja a los productores frente a la volatilidad internacional, reduzca su dependencia de factores externos como el tipo de cambio y fortalezca la autosuficiencia alimentaria del país.


