El Gobierno municipal de Reynosa, Tamaulipas, gobernado por la panista Maki Esther Ortiz Domínguez, pretende clausurar el albergue “Reynosa Senda de Vida”, lo que dejaría a aproximadamente 500 migrantes, la mayoría centroamericanos, en la desprotección.
De acuerdo con el dirigente del albergue, Héctor Silva de Luna, el pasado 20 de julio, el Ayuntamiento de Reynosa y la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) le notificaron que deben desalojar el lugar en un plazo no mayor a cinco días. Debido a “presuntas irregularidades” en la construcción.
Además, el argumento que presentaron fue que la ampliación del refugio se realizó en un predio ubicado a orillas del río Bravo. Zona de riesgo ante un posible desbordamiento del cauce en esta temporada de huracanes.
“Reinosa Senda de Vida” tiene una capacidad de atención de unas 600 personas. Y usualmente recibe a migrantes provenientes de Centroamérica que llegan con la intención de cruzar a Estados Unidos.

