Gene Sharp, politólogo estadounidense, explica que un golpe de Estado blando se produce cuando, a través de “armas psicológicas, económicas, sociales y políticas” se pretende desestabilizar al gobierno, lo que también se logra restándole credibilidad al presidente y a su gabinete.
En este sentido, el golpe de Estado blando que actualmente se realiza contra López Obrador y su gobierno inició con la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), esto de acuerdo con José Gandarilla Salgado, doctor en filosofía política.
En un artículo publicado en Contralínea, el académico agrega que la cancelación de dicho proyecto afectó varios intereses, lo que causó un descontento en el sector empresarial. Esto propició que optaran “por una oposición al gobierno”. La cancelación de privilegios, como la condonación de pagos, contribuyó a que el descontento creciera.
En suma, Gandarilla asevera que “los organismos autónomos no son sino estructuras que pretenden garantizar los códigos, las formas de competencia económica favorables al neoliberalismo”, esto en referencia a diversas instituciones que han otorgado amparos contra las reformas propuestas por López Obrador en sectores como los energéticos. Cabe señalar, que según el doctor en filosofía, estos amparos sólo benefician a los monopolios.
Otro de los factores en el que los empresarios han afectado al gobierno actual es al decidir no invertir: “desde un inicio, algunos empresarios vinculados al antiguo régimen y sobre todo en los espacios de comercialización de materias, los grandes empresarios que juegan con la importación y la adjudicación de mercancías en el mercado interno, decidieron no invertir: afectar al gobierno en curso instalándose en una posición de un cierto estancamiento de la producción y de la comercialización”.
Lo anterior, Gandarilla Salgado lo denomina como “una política deliberada de no incremento de la inversión”. Respecto a los medios de comunicación, el doctor en filosofía explica que su papel ha sido muy claro: “consiste en fake news o de lanzar mensajes que no son acertados, sino políticamente intencionados y las páginas editoriales de los grandes medios, de la televisión y la radio, los que tienen un mayor efecto masivo”.
Por su parte, el gobierno de AMLO ha sabido hacer frente a esta estrategia de golpe de Estado blando, pues lleva una “labor muy oficiosa y cuidadosa en términos de no incurrir en ningún vacío jurídico en su actuación para no incurrir en una situación punible”.

