Este lunes, una histórica noticia está dando la vuelta al mundo: científicos europeos y estadounidenses aseguran que han encontrado posibles indicios de vida en Venus, el planeta más cercano a la Tierra.
Se trata de un gas conocido como fosfano o fosfino (PH3), una molécula formada por un átomo de fósforo y tres átomos de hidrógeno.
El hallazgo es aún preliminar y necesita ser confirmado, pero sus autores aseguran que una de las explicaciones más plausibles para sus observaciones es que haya vida en este planeta. Muchos de los expertos independientes consultados por este periódico contestan que las pruebas no bastan para sacar esa conclusión.
De acuerdo con la BBC, en la Tierra se asocia a la fosfina con la vida. Se encuentra en los microbios que viven en las entrañas de animales como los pingüinos o en ambientes pobres en oxígeno como los pantanos.
El equipo científico internacional detectó por primera vez la fosfina usando el telescopio James Clerk Maxwell en Hawai y lo confirmó usando el radiotelescopio Atacama Large Millimeter / submillimeter Array (ALMA) en Chile.
“Me sorprendió mucho, de hecho quedé pasmada”, dijo la astrónoma Jane Greaves de la Universidad de Cardiff en Gales, autora principal de la investigación publicada en la revista Nature Astronomy.
“Esto es importante porque, si es fosfina, y si es vida, significa que no estamos solos. También significa que la vida misma debe ser muy común y debe haber muchos otros planetas habitados en toda nuestra galaxia”.


