- La ofensiva militar de Estados Unidos e Israel, que comenzó con bombardeos sobre instalaciones de defensa y sitios estratégicos en Irán.
El gobierno de Irán anunció el inicio de lo que describió como la “mayor operación militar de su historia” dirigida contra Israel y los United States tras los ataques lanzados contra objetivos iraníes.
La declaración fue difundida por el comando del Guardia Revolucionaria en un momento de tensión máxima tras bombardeos y explosiones registradas en varias ciudades iraníes durante las últimas horas. Medios oficiales mencionaron que las acciones responden directamente al impacto de misiles y drones en territorio persa, lo que, según Teherán, constituye una agresión flagrante.
Según el comunicado, Irán no solo intensificará sus capacidades ofensivas, sino que también concentrará ataques contra instalaciones militares israelíes y bases estadounidenses en la región del Golfo Pérsico.
Las autoridades iraníes señalaron que las fases iniciales de esta operación incluirán el lanzamiento de misiles y drones con mayor alcance y precisión en comparación con ofensivas previas, en lo que describen como represalia por la muerte de funcionarios de alto rango y los daños sufridos en infraestructuras clave durante los enfrentamientos recientes.
La ofensiva militar de Estados Unidos e Israel, que comenzó con bombardeos sobre instalaciones de defensa y sitios estratégicos en Irán, ha provocado reportes de al menos 200 muertos y cerca de 750 heridos en 24 provincias iraníes, según cifras preliminares de la Media Luna Roja.
Entre los daños se incluyen impactos en centros urbanos y en escuelas, con un número elevado de víctimas civiles, aunque las cifras finales aún están bajo confirmación y varían entre fuentes oficiales e independientes.
En respuesta a los ataques, medios estatales y voceros de la Guardia Revolucionaria han advertido que las fuerzas de Irán actuarán contra lo que consideran intereses militares y estratégicos de Israel y de Estados Unidos en todo el Medio Oriente.
Estas amenazas han generado preocupación entre países vecinos, algunos de los cuales ya han cerrado su espacio aéreo y elevado alertas de seguridad ante la posibilidad de que el conflicto se extienda.
La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, con distintas capitales llamando a la moderación y al uso de canales diplomáticos, mientras que en el terreno las operaciones militares continúan y tanto Irán como sus adversarios buscan consolidar posiciones tras una escalada de confrontaciones que tiene implicaciones geopolíticas amplias más allá de la región.


