El Secretario General de la ONU pidió más acciones y esfuerzos en contra de la violencia de género en vísperas del Día Internacional que busca acabar con este flagelo y que iluminará de naranja muchos de los monumentos más representativos del planeta.
El color representa el apoyo mundial a las mujeres y el respeto de sus derechos humanos.
“Hasta que las mujeres y las niñas puedan vivir libres de temor, violencia e inseguridad, el mundo no puede enorgullecerse de ser justo e igualitario”, dijo el lunes el Secretario General de las Naciones Unidas en conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se celebra anualmente el 25 de noviembre.
Este año el Día contará con 16 jornadas de activismo que buscan amplificar las voces de aquellas que se han unido al movimiento global para acabar con los desequilibrios históricos de poder en los que el acoso sexual y otras formas de violencia de género permanecen profundamente arraigadas.
“Con el naranja como el color unificador de la solidaridad, el hashtag #EscúchameTambién está diseñado para enviar un mensaje claro: la violencia contra las mujeres y las niñas debe terminar ahora, y todos tenemos un papel que desempeñar”, aseguró António Guterres durante un evento en en la sede de la ONU en Nueva York.
La violencia contra las mujeres y las niñas debe terminar ahora, y todos tenemos un papel que desempeñar.
Como en años anteriores, el color naranja se usa para llamar la atención mundial sobre el tema, mientras que el hashtag se recomienda para amplificar el mensaje de sobrevivientes y activistas.
“En su esencia, la violencia contra las mujeres y las niñas en todas sus formas es la manifestación de una profunda falta de respeto, una incapacidad de los hombres para reconocer la igualdad y la dignidad inherentes a las mujeres”, agregó el titular de la ONU.
Guterres resaltó que es necesario hacer más para apoyar a las víctimas y responsabilizar a los perpetradores y emprender un esfuerzo para transformar las estructuras y culturas que permiten el acoso sexual y otras formas de violencia de género.
De acuerdo con ONU Mujeres, el tema de este año llama a honrar y amplificar aún más las voces que han llevado a cabo movimientos mundiales como “#MeToo”, “#TimesUp”, “#BalanceTonPorc”, “#NiUnaMenos”, “#HollaBack!”, a escuchar y creer a las sobrevivientes, a poner fin a la cultura del silencio y la impunidad, y a poner a los víctimas en el centro de la conversación y la respuesta.
El objetivo final es ampliar la conversación a nivel mundial y resaltar las voces y el activismo de todos las sobrevivientes de la violencia y los defensores de todo el mundo, muchos de los cuales a menudo faltan en los titulares de los medios y en las discusiones de las redes sociales.
“El miedo a las represalias, a no ser creído, y al estigma transmitido por la sobreviviente, no por el autor, ha silenciado las voces de millones de víctimas de violencia y ha ocultado el verdadero alcance de las horribles experiencias de las mujeres. En el pasado reciente, sin embargo, activistas de base, sobrevivientes y movimientos globales han convertido el aislamiento en una hermandad global. Están exponiendo la prevalencia de la violencia desde los altos cargos y responsabilizando a los delincuentes”, aseguró durante la reunión la directora ejecutiva de ONU Mujeres.

