Se ha dado a conocer un estudio realizado por la Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Iztapalapa, en el cual se señala que los vagones del Metro exclusivos para mujeres no han logrado erradicar completamente la violencia física o sexual en el transporte público.
El documento publicado se titula La violencia en el Metro de la Ciudad de México hacia mujeres jóvenes y la restricción de las experiencias especiales, ha documentado casos de mujeres “sumamente violentas” contra otras mujeres, sobre todo tratándose en temas de espacio.
También se trata el tema de féminas que han realizado tocamientos en contra de otras mujeres, los cuales se presentan más entre las jóvenes, por lo que aseguran que estos datos “echan abajo” el objetivo primario de los vagones separados por género.
“El Gobierno ha adoptado medidas en el Metro como una separación de algunos vagones con el fin de servir a un uso exclusivo para mujeres, por algunas horas del día para hacer más tolerable su desplazamiento, en el ideal sería más que suficiente, pero en la práctica no ha resultado muy eficaz”, declara Ignacio Durán Solís, autor de la investigación.
Señala que los vagones exclusivos tenían como objetivo primordial el acabar con las agresiones sexuales y que ellas se sintieran seguras al momento de usar el masivo sistema de transporte, pero debido a la alta demanda de usuarias esto no es posible.
“Algunas mujeres jóvenes incluso perciben más agresiva la violencia ejercida
por otras mujeres que por los propios hombres. Lo que se deduce es que la violencia se ha diversificado, mujeres jóvenes sufren de igual manera violencia física y en menor medida violencia sexual por parte de otras mujeres”, agrega.
El documento segura que se logró detectar que los roces cuerpo a cuerpo genera situaciones de intolerancia y empujones que pueden escalar en violencia.
“En muchos casos las usuarias agresoras tienen ya una respuesta a la defensiva de manera agresiva, los insultos son de los más comunes. Con estos insultos la mujer joven se siente intimidada, siente temor a ser golpeada. Cabe señalar que la intención de las agresoras no solo es el de intimidar sino que además es del de tratar de tener un poco más de libertad espacial, esta fue la deducción después de observar cómo a mujeres que estaban al rededor de la agresora trataron de alejarse de ella”, expresa Durán.
Finalmente el documento original explica que las mujeres de entre 18 y 25 años son las más afectadas por las violencias dentro del Sistema de Transporte Colectivo Metro,


