(21 de octubre, 2013).- El Western fue considerado el único género cinematográfico cuyos orígenes se confunden prácticamente con los del cine e, inevitablemente, con la fundación y el desarrollo del imperio propagandístico norteamericano.
Los signos y símbolos que produce el clásico género del salvaje oeste tienen como realidad profunda los mitos fundacionales, así como la institución y difusión de una moral sajona, protestante y blanca que termina por imponer su orden frente al “salvaje” mundo de “los indios” y los forajidos.
No es de extrañar que el cineasta y cinéfilo Amat Escalante haya actualizado un género, tan poco frecuentado por el cine actual, para desarrollar, a través de la condición social, política, moral y ética que implica la violencia del narcotráfico en México, una brutal descripción de la desolación humana.
La propuesta formal de Heli produce la desarticulación del Western y reformula una temática que yace en el corazón de los más extraordinarios filmes sobre el salvaje oeste, es decir, la humillación, la venganza y su consecuencia fundamental: la crueldad.
Mediante una puesta en escena hierática y una realización que casi accede a un grado cero de expresividad, Escalante anuncia la subversión de una gramática que sirvió, durante casi 70 años, a difundir el repetitivo mito de la convulsa fundación de la nación norteamericana.
Si bien el narcotráfico ha sido el motivo por el cual se polemiza con el film, su tema e intensión no es dar una evaluación sobre dicha problemática política.
Con Heli, el realizador tampoco trata de articular una crítica a cierta condición social que ha devastado a México en los últimos años. El filme, más bien, reanima una re-codificación plástica y sensitiva de la crueldad.
El carácter heterodoxo de la composición y desarrollo de los planos aprovecha el “impersonal” humor que se desprende del interior de la brutalidad más intolerable sin convocar por ello a cierta espectacularidad intrínseca a la violencia.
Finalmente, Escalante termina por invertir las premisas del western y muestra, con su filme, el modo en que la humillación y la crueldad originan los principios anti-míticos del salvaje suroeste.