(15 de octubre, 2015).- Como se describiera en el libro de Ricardo Raphael Mirreynato, en México existen muchos juniors que escudan sus imprudencias de tras del poder de sus padres bañando de impunidad la política mexicana, como Roberto López Rivera, “La Parca”, hijo del Secretario de Gobierno de Jalisco, Roberto López Lara, participó en una riña ocurrida en el bar Los Cocos Locos, en Zapopan, que terminó en el asesinato de su amigo Luis Iván Murillo Vargas.
Según la averiguación previa 461/2015, el pleito inició por conflictos añejos entre amigas de los involucrados, quienes se encontraron en el negocio el pasado viernes 9 de octubre, alrededor de las 21:30 horas.
Murillo Vargas y López Rivera, junto con otra persona no identificada, fueron a la mesa de Brandon Ortega, de 18 años, presunto autor del homicidio, y de Cristian Rodríguez, de 19, y los increparon.
“Vi que uno de los sujetos me agarró de mis piernas y cuando estaba agachado le apunté con la pistola del calibre .380 a la cabeza y al cuerpo, al momento que le hice dos disparos al pecho y al abdomen y fue cuando el bato cayó”, narró Ortega en su declaración ministerial.
López Rivera se alejó corriendo, según Carlos Zamudio, director de Averiguaciones Previas de la Fiscalía, mientras el joven no identificado peleaba con los presuntos homicidas.
“Lo que yo he observado de manera personal, yo desconozco si este joven (el hijo del Secretario) se encontraba ahí entre los comensales, no lo he visto en los videos”, comentó.
Pese a que Zamudio identifica en el video a López Rivera, su jefe, el Fiscal General de Jalisco, Eduardo Almaguer, declaró horas antes que éste no estuvo en el lugar.
Tras presenciar el asesinato, López Rivera no fue citado a declarar porque supuestamente nadie lo señaló ni él acudió voluntariamente.
Con información de Reforma


