(09 de marzo, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Víctor García, originario de Veracruz, salió de su casa rumbo a su trabajo, se despidió de su esposa y subió a su camioneta, la cual días después apareció calcinada en un paraje, cerca de la carretera.
Según un testimonio obtenido por este medio, realizado por un testigo que dio a conocer los hechos a las autoridades, pero que prefirió omitir su nombre por temor a que puedan dañarlo “en forma mortal”, debido a que conocía a Víctor, asegura que vio a la víctima cuando ya se encontraba golpeado y parecía haber perdido el conocimiento.
Al mismo tiempo dijo que Víctor se encontraba en manos de elementos del Ejército, siendo dos los que seguían ejerciendo violencia en contra de la víctima, cerca de un automóvil, “puedo identificar bien a los soldados, me acuerdo cómo eran”, afirmó el testigo.
Según informes de las autoridades, desde el día 4 de marzo, elementos del ejército adscritos a las 80 Batallón de Infantería con sede en Panotla, Tlaxcala, fueron detenidos y los mantienen incomunicados por la investigación del caso de la detención y muerte de Víctor García, sin embargo hasta el momento los familiares de la víctima no han tenido respuestas “de justicia”.
Según información por parte de la esposa de Víctor, obtenida por Revolución TRESPUNTOCERO, “apenas hace unos días nos organizamos familia, amigos y vecinos para exigir investigaran a los soldados, las autoridades debían hacerlo porque el testigo afirmó que fueron ellos los que lo golpearon y mataron.
Días después nos avisaron que había un cuerpo que al parecer coincidía con los rasgos de Víctor, era él, lo mataron, le arrancaron la piel de las rodillas hasta los tobillos, estaba irreconocible y las larvas habían carcomido ya parte de su cuerpo”.
Después del crimen, el cuerpo de Víctor fue abandonado, a lo que le siguió su descomposición, por lo que se dificultó un tanto su identificación, que incluso uno de los peritos pidió 10 litros de cloro para poder erradicar las bacterias que habían dejado aún más irreconocible el cuerpo.
Según autoridades, los inculpados se encuentran retenidos en la sede de la 26a. Zona Militar con sede en Veracruz, conocida como La Boticaria, ninguno de ellos tienen permitido comunicarse con sus familias o salir de las instalaciones militares.
La denuncia número 181/2016, señala que Víctor García era mecánico, quien salió de su casa a las 8 de la mañana desde el lunes 29 de febrero, pero no regresó a su hogar, por lo que su búsqueda comenzó varias horas más tarde.
El testigo asegura que fue aproximadamente a las trece horas, de aquel día, que al transitar por la carretera “La Condusa”, que conecta las comunidades de Cerritos y la Colonia Agrícola Primero de Mayo, vio a Víctor cerca de un vehículo militar, perteneciente al batallón 80 de infantería instalado en la colonia Primero de mayo, perteneciente a Tierra Blanca, Veracruz.
En su testimonio narra: “Estaba boca abajo, sobre la carretera de terracería, a la altura de la portezuela del conductor. Estaba todo sucio de la playera, golpeado, bien revolcado. Eran dos militares, de complexión delgada. Uno de piel clara, es lo que recuerdo, pero si los veo bien que los ubico”.
En medio de las protestas de los pobladores, que radican en comunidades vecinas a las instalaciones del 80 batallón, la familia de Víctor se enteró del hallazgo, después de esto, las autoridades han pedido que esperen ocho días, mientras realizan las pruebas de ADN que corroboren totalmente la identidad del joven, para así poder entregarles el cuerpo.
“Nuevamente Tierra Blanca, Veracruz es noticia, aquí militares y otras dependencias en colusión con grupos delincuenciales torturan y matan, ya ni siquiera es porque tengan que presentar culpables, es por el simple hecho que tienen el poder para hacerlo, matar sin culpas, sin preocupación alguna.
En Veracruz y principalmente en Tierra Blanca los cadáveres brotan, aquí puede que hayan fosas clandestinas, pero generalmente cualquiera de los antes mencionados pareciera gozan exhibir cadáveres.
La tragedia de Víctor, esperemos que ahora ya no, pero de no haber un testigo hubiera quedado impune, incluso fácilmente se le atribuiría a la delincuencia, hoy a la población ya no le convence que es el narco quien comete asesinatos, incluso cuando presentan escenarios, en el estado y el país de los shows y los escenarios armados, nos cuesta creer que los militares, Marina o policías investiguen y solucionen hechos”, afirma la derechohumanista Sofía Puente, especialista en Seguridad.
Quien asegura que derivado de la “abierta impunidad solapada por Duarte, uno de los principales promotores de las muertes violentas en contra de los ciudadanos, la entidad es víctima de negligencia, revictimización, ineficacia en investigaciones, discriminación y estigmatización hacia las víctimas, y no siendo suficiente para este cuadro inhumano, llegan los crímenes de lesa humanidad, hoy los militares, como en todo el país, gozan asesinando a despoblado”.



