spot_img

Hombres violados, otras víctimas de la violencia

- Anuncio -

En Kampala, capital de Uganda, se han reunido hombres de varios países africanos para intercambiar sus experiencias y brindarse apoyo mutuo tras haber sido violados. Congolese Male Rape Victims (Víctimas Masculinas de Violación del Congo), fundado hace dos años por tres hombres y que actualmente cuenta con setenta miembros, es el primer grupo de este tipo en África subsahariana. Los organizadores dicen que cada día más gente se acerca a ellos, pues la violación de hombres es un problema más frecuente de lo que se piensa. En la región los conflictos armados generan un contexto en que las violaciones, tanto a mujeres como a hombres, son usadas como armas de intimidación y desmoralización psicológica.

En Zimbabwe los hombres también han empezado a sentir un miedo que tradicionalmente sufren las mujeres, pero por motivos muy peculiares: en este país, uno de los que tienen las mayores tasas de SIDA en el mundo, bandas organizadas secuestran hombres que hacen autostop, los obligan a ingerir estimulantes sexuales y sostener relaciones sexuales con mujeres. Según testimonios de varias víctimas, que después de la violación son arrojados en las carreteras, sus raptores almacenan su fluido seminal. Las autoridades presumen que el objetivo de estos grupos es usar el semen para la realización de un ritual conocido como “juju”, usado para atraer la buena fortuna.

El arraigado prejuicio del “sexo fuerte” hace que los hombres violados se enfrenten no sólo al estrés postraumático propio de tan fuerte experiencia sino también al cuestionamiento de su orientación sexual, pues suele asumirse que en una violación tanto la víctima como el victimario son homosexuales. Así, la mayor parte de violaciones perpetradas contra hombres nunca se reportan por el estigma y la vergüenza que representa para las víctimas admitir que fueron violados.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER