El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha dado un paso histórico en la inclusión al implementar oficialmente un modelo de atención incluyente para pacientes que requieren el apoyo de perros de asistencia. Este programa, que comenzó en la zona sur de la Ciudad de México, busca eliminar las barreras de acceso y asegurar que las personas con discapacidad puedan recibir servicios de salud acompañadas de sus animales guía sin ningún tipo de impedimento.
La iniciativa comenzó formalmente en la Unidad de Medicina Familiar (UMF) número 26, donde se han establecido protocolos específicos para que el personal médico y de seguridad facilite el ingreso de estos animales, reconociéndolos no como mascotas, sino como apoyos técnicos indispensables para la movilidad y seguridad de los derechohabientes.

Síntesis de la trayectoria del tema
La integración de animales de asistencia en espacios públicos de salud ha sido una demanda constante de las asociaciones civiles en México. Esta es la cronología de este avance en el instituto:
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Identificación de barreras: Anteriormente, el ingreso de animales a unidades médicas estaba restringido por normas de higiene estrictas, lo que obligaba a las personas con discapacidad a separarse de sus guías o enfrentar dificultades para ser atendidas.
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Capacitación del personal: Durante los últimos meses, el IMSS inició talleres de sensibilización para trabajadores de todas las áreas (desde guardias de seguridad hasta médicos y enfermeras) para que comprendan la función de un perro de asistencia.
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Protocolo de higiene y seguridad: Se diseñaron guías que permiten el acceso siempre y cuando el animal porte su arnés identificador y cumpla con las condiciones sanitarias requeridas, garantizando que no se comprometa la limpieza de las áreas clínicas.
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Expansión del modelo: Tras los resultados positivos en la UMF número 26, el instituto planea replicar estas medidas en otras clínicas y hospitales de alta especialidad para estandarizar el trato digno a este sector de la población.
Comentarios relevantes y detalles del programa
Las autoridades del IMSS han destacado que este modelo no solo es una cuestión de logística, sino de respeto a los derechos humanos.
Puntos clave del nuevo reglamento de acceso:
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Identificación obligatoria: El perro debe portar su distintivo visible (chaleco o arnés) que lo acredite como animal de asistencia.
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Comportamiento: Se establece que los animales deben estar entrenados para permanecer tranquilos en salas de espera y consultorios.
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Áreas permitidas: El acceso es libre en la mayoría de las áreas, exceptuando zonas críticas como quirófanos o áreas de terapia intensiva, por estrictas razones de esterilidad.

Declaraciones oficiales:
“Con este modelo, el IMSS reafirma su compromiso de brindar una salud con sentido humano. No podemos hablar de inclusión si obligamos a un paciente a dejar fuera de la clínica a quien es su apoyo para caminar o mantenerse seguro”, mencionaron representantes de la coordinación de atención al derechohabiente.
Personal médico de la clínica número 26 también señaló que la presencia de los perros de asistencia suele reducir los niveles de estrés y ansiedad en los pacientes durante la consulta, lo que facilita el diagnóstico y mejora la experiencia general del usuario.



