Durante la conferencia matutina del 9 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que los nuevos impuestos a bebidas azucaradas, tabaco y videojuegos propuestos en el Paquete Económico 2026, no son una medida recaudatoria, sino de salud y seguridad. Reiteró que lo obtenido se canalizará directamente a un fondo especial para atender enfermedades vinculadas con el consumo de refrescos y tabaco, mientras que el gravamen a videojuegos busca responder a preocupaciones en materia de seguridad y uso responsable.

En su intervención, Sheinbaum explicó que en el caso de bebidas azucaradas,lo recaudado será para cubrir padecimientos derivados del exceso de consumo, como diabetes, enfermedades cardíacas y trastornos metabólicos. Añadió que esta política será ampliada con información detallada por la Secretaría de Salud en los próximos días.

Sobre tabaco, señaló que el esquema es similar y que se incorporarán al gravamen nuevos productos con nicotina, como las “bolsas de nicotina”. En el caso de videojuegos, la mandataria precisó que el impuesto “tiene que ver con temas de seguridad” y no con una prohibición: “Evidentemente no vamos a entrar en un tema de prohibición, pero sí en la atención que deben prestar padres y madres de familia al uso de los videojuegos y qué tipo de videojuegos se usan en línea”, afirmó.

De acuerdo con el documento entregado por la Secretaría de Hacienda a la Cámara de Diputados, el Paquete Económico 2026 contempla un impuesto especial de 8% a los servicios digitales de videojuegos violentos, un aumento del gravamen a las apuestas en línea —de 30% a 50%—, así como un alza en el IEPS de refrescos a 3.08 pesos por litro, incluidos aquellos con endulzantes no calóricos. Para los tabacos labrados, se propone elevar la tasa ad valorem de 160% a 200% y un incremento gradual de la cuota específica hasta 2030.

La administración federal ha argumentado que estas medidas buscan desincentivar consumos dañinos para la salud física y mental, como la obesidad y diabetes asociadas a bebidas azucaradas, o problemas de aislamiento y ansiedad vinculados al uso intensivo de videojuegos. Según Hacienda, el costo anual para el sistema de salud de las enfermedades relacionadas con refrescos, tabaco y otras adicciones asciende a 116 mil millones de pesos, recursos que se busca cubrir parcialmente con los nuevos gravámenes.
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