(28 de julio, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Si buscamos las palabras: “asesinato Ecatepec-Nezahualcóyotl” en internet, el resultado arroja más de 35 mil opciones en menos de un segundo, las primeras tres indican: “Asesinan a dos hombres con ‘cuerno de chivo’”, “Plomean a escolta de directora del DIF” y “Muere policía de Ecatepec durante asalto” (y aún falta agregar los dos embolsados que serán la portada de los diarios de nota roja hoy 28 de julio). Sin ir más allá, estos tres titulares nos muestran el entorno social bajo el que se vive en dos de los municipios más violentos del país.
Por su alta conflictividad los municipios de Ecatepec y Nezahualcóyotl son dos de los tres municipios con mayor violencia y delincuencia del Estado de México. A nivel nacional también se encuentran en el ranking de los 57 más violentos del país.

Por lo anterior no es extraño que Ecatepec y Neza sean los territorios que más aportan a las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) para considerar al Estado de México la entidad con el mayor número de homicidios durante el 2015, en total se registraron 2 mil 671; en segundo lugar está Guerrero, con 2 mil 402, aunque la estadística no considera una variable negra de personas que fueron ultimadas en el territorio mexiquense pero abandonadas en la capital y a la inversa.
Aunque el Inegi señaló que la cifras ofrecidas hace un par de días son preliminares, con corte al 13 de julio de 2016 -debido a que no han concluido los procesos de generación de estadísticas de defunciones generales- se puede asegurar que durante 2015 se cometieron en México 20 mil 525 homicidios, una proporción de 17 homicidios por cada 100 mil habitantes.
De las personas muertas por homicidio 18 mil 89 fueron hombres, 2 mil 352 mujeres, y de ellos 12 mil 367 perecieron por agresión con disparo de otras armas de fuego y las otras no se especifican. La información del organismo oficial fue recabada en registros administrativos de defunciones accidentales y violentas de cada estado del país, oficialías del Registro Civil, agencias del Ministerio Público y Servicios Médicos Forenses.
En conclusión la cantidad de homicidios cometidos en México mostró tendencia a la alza a partir de 2008, después de 17 años de baja constante lo cual coincide con el auge de la llamada guerra contra el narcotráfico.
¿Por qué la violencia?
En un estudio publicado por el Centro de Investigaciones del Desarrollo Neurolingüístico (Cided) titulado “Aumento de la violencia social en la vida cotidiana”, la institución privada señala que la agresividad se encuentra inmersa en todas las acciones diarias, y cada vez en mayor medida, en lugares cotidianamente “seguros” la escuela, la familia, centros comerciales, tiendas, cines, entre otros sitios.
Según el estudio, cada hospital –privado o público- atiende un promedio de cinco casos al día con causas relacionadas, estrictamente, con la violencia, los cuales, en su mayoría, incluyen el uso de armas blancas y de fuego. El diagnóstico desde distintas disciplinas arroja que los contrastes socioeconómicos son determinantes.
“La carencia de una noción de respeto por el otro deriva en una valoración inferior para los demás. En términos prácticos, hoy no se buscan caminos alternativos para arreglar los conflictos en forma pacífica, se acude a la violencia como primer acción”, precisa María José Ramírez especialista en el tema y ex trabajadora social de un penal de la Ciudad de México.
En entrevista con Revolución TRESPUNTOCERO agrega que “el fenómeno tiene que ver con que no hay valores instaurados: cosas mínimas, como el respeto, se han perdido y en ellos tiene que ver mucho los medios de comunicación. Desde el momento en que los programas glorifican al perpetrador de violencia, le otorgan un lugar preponderante en la sociedad no por sus virtudes sino por su fuerza y manera en que la ejercen ‘para bien’, así se van moldeando ciertas pautas en forma inconsciente. Lo mismo ocurre con los dibujitos animados y sus peleas constantes para eliminar al otro.
“Los noticieros también generan una naturalización de la violencia, eso se nota con la oferta visual en el sentido que cada día las cosas tienen que ser peores, de mayor impacto ¿a quién le interesa una imagen distorsionada si en internet la puedes ver tal cual? los medios compiten con eso y es elevando el nivel de violencia como oferta a su público”.

Problema estructural el acceso a las armas
Sobre la cantidad de armas que se trafican de Estados Unidos a México, según un reciente informe sobre tráfico de armas presentado por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP), se estima que cada día ingresan a nuestro país 2 mil armas procedentes de Estados Unidos de manera ilegal. El informe señala que el 85 por ciento de las casi 15 millones de armas que hay en México –hasta el 2012- eran ilegales.
El estudio, que en gran parte se basa en numerosos informes internacionales, precisa que el gran número de armas de asalto y de uso militar que se encuentran disponibles a bajo precio en Estados Unidos, así como las laxas leyes estadounidenses en materia de porte de armas, son las principales razones para el elevado número de armas de contrabando en México. El informe indica que un 40 por ciento de las armas utilizadas por los narcotraficantes mexicanos provienen de Texas solamente.

En este contexto María José Ramírez sostiene que el origen del incremento de la violencia en México, y especialmente en entidades como el Estado de México o Guerrero, corresponde con la falta de respeto por el orden establecido, la impunidad de los criminales y la ineficiencia del aparato de justicia estatal y federal.
“La violencia surge por los pocos niveles de tolerancia que tiene la gente pero se hace mortal cuando se agregan variables como el acceso fácil a las armas de fuego, la impunidad y la ineficiencia en el sistema de justicia; los datos del Inegi te lo confirman; el 60% de los homicidios son por arma de fuego: piensa, si la gente tuviera más restringido el acceso a las armas ¿la tasa sería la misma? Claro que no.
“Estados Unidos, el país más rico del mundo y sexto lugar en el índice de desarrollo humano hasta el año 2000, ocupa el primer lugar en tasas de violencia por armas de fuego, por ejemplo, la tasa de muertes con arma de fuego en los Estados Unidos (13.70) supera en más de tres veces la más cercana, que en este caso fue la de Canadá con 4.08. En cuanto a homicidios, la tasa de los Estados Unidos (6.00) es diez veces mayor a la de Canadá con una tasa de 0.602.
“En relación con otros países, la distancia alcanza mayores dimensiones; por ejemplo, en Japón, otro de los países más ricos del mundo donde existen leyes estrictas en cuanto al uso y portación de armas, se observa que la tasa estadounidense de muertes por arma de fuego es mayor a la japonesa en una proporción de 196 a uno”.
Consecuencias familiares
Según el estudio “Comparación internacional sobre el impacto social del uso de armas” que publicó el Centro de Estudios Sociales y Opinión Pública de la Cámara de Diputados en 2013, una de las repercusiones sociales más negativas del acceso al uso de armas son los homicidios dolosos contra personas jóvenes.

“La muerte por homicidio se produce, en promedio, entre los 32 y 34 años de edad, es decir, algunos años por debajo de la mitad de la esperanza de vida, que para México es de aproximadamente 70 años. Más concretamente, el promedio de los sujetos que muere por homicidio, fallece cuando todavía le falta recorrer la mitad de su existencia. En términos laborales, la muerte en este periodo significa la pérdida de un elemento que ha ganado experiencia y que posee una buena reserva de juventud. Por lo que respecta al ámbito familiar, representaría la pérdida del padre o la madre cuando los hijos difícilmente pueden alcanzar su independencia”, señala el documento.


