Este miércoles, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reconoció a la industria textil como uno de los pilares de la manufactura en México y abordó los retos para brindar certidumbre a un sector que enfrenta la urgencia tecnológica y los retos internacionales.
En este sentido, el secretario enfatizó que el futuro del comercio mundial dependerá de las certificaciones de origen, por lo que el relanzamiento del sello “Hecho en México” es la herramienta principal para que los textiles nacionales accedan a mercados clave.
“Se relanzó Hecho en México, que está íntimamente vinculado al Plan México, porque todo el futuro del comercio mundial va a depender de las certificaciones de origen” señaló Ebrard.
Con la modernización del Tratado con la Unión Europea (prevista para finales de mayo de 2026) y las próximas conversaciones con Estados Unidos, la verificación de dónde se produce cada hilo es vital.
Por parte del gobierno mexicano, Ebrard señaló que la prioridad es eliminar la competencia desleal de productos que ingresan al mercado nacional sin dejar beneficio económico alguno.
Esta fue una instrucción de la Presidenta Claudia Sheinbaum sustentada en que, de acuerdo a las cifras, México llegó a importar “de manera galopante” productos a “precios irrisorios que no dejan un solo empleo en nuestro país y tampoco pago de impuestos, nada”.
Debido a esto, se tomó la decisión de modificar más de 770 fracciones arancelarias, se ha impuesto una carga impositiva a los esquemas de importación mínima y se revisaron los mecanismos de importación temporal para evitar engaños detectados por la propia industria.
Tlaxcala y Puebla, el epicentro de la transfomación textilera
Ebrard también resaltó que el Plan México contempla la reactivación de la banca de desarrollo para financiar la modernización de maquinaria y procesos.
Desde el Centro Expositor Puebla, el gobernador de la entidad, Alejandro Armenta Mier, propuso convertir a la región en una sede de ferias internacionales de moda y diseño de periodicidad anual. La propuesta fue respaldada por el secretario de Economía.
Así, Ebrard aseguró que, con todo el apoyo del gobierno federal, se podrá atraer a todos los sectores relacionados con la industria de la moda, el diseño y el textil.
“Tenemos la posibilidad, la presencia y la capacidad de hacerlo. Y como dice Armenta, nuestro gobernador en Puebla, hay que pensar en grande”.
Esto demuestra que la oportunidad del 2026 no solo reside en la protección, sino en la proyección. Con México como futura sede de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en 2028, el sector textil busca evolucionar de la manufactura básica al diseño de alta gama y textiles técnicos para las industrias automotriz y aeroespacial.
La consigna oficial es clara: transformar a México en un nodo global de moda y capacidad industrial, aprovechando la coyuntura del nearshoring y la política de identidad nacional.


