Este martes, la organización El Barzón denunció que en el último informe que presentó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEGI) de la Encuesta Ingreso Gasto de los Hogares, ahora Módulo de Condiciones Socioeconómicas, se hacen importantes cambios en las fuentes de ingresos del estrato más pobre de la población.
Ello, aseguran introduce cambios en la manera de evaluar la pobreza y con la pretensión de justificar las “reformas estructurales”
Según estos datos, al tiempo que se observa una reducción en los ingresos proporcionados por el trabajo, crecen sustancialmente los ingresos por becas, por remesas, por programas sociales y otros.
No obstante, expertos nacionales que analizan este tema y el INEGI mismo, advierten que los nuevos datos no son comparables con los que se tenían hasta ahora, explican.
Urge que el Instituto proporcione la información que permita comparar la información con la de la serie que se tenía con datos históricos y, como norma, debe quedar prohibido que las mejoras en la captura o las muestras de datos de las dependencias públicas que generan estadísticas, sean justificación para no poder actualizar responsablemente las series históricas; si lo nuevo genera otra serie, así se debe considerar, exige la organización.
La organización explica que uno de los grandes rezagos de nuestro país, es la persistencia de elevados porcentajes de la población en condiciones de pobreza, alrededor de 50%. “Esto ha propiciado confrontaciones entre las dependencias que miden la pobreza y aquéllas que reparten subsidios para paliarla”, y agregan que , como se ha comprobado, “el problema de las dependencias como SEDESOL, es que sólo se les permite ofrecer alivios superficiales, mientras que las Secretarías de Hacienda, Economía y Agricultura son verdaderas fábricas de pobres”.
Acusaron además la falta en la estrategia gubernamental que permita suponer mejoramiento. “Mientras su obsesión por las “reformas”, que tiene mucho de corrupción, los induce a promover medidas para incrementar la concentración del ingreso, sus paliativos se limitan a abrir más el mercado a la importación de alimentos, aunque eso afecte y empobrezca aún más a los pequeños productores nacionales. Aumentan lo que dicen que quieren combatir”.
Exigieron se genere la información “que permita comparar con precisión la información histórica de los indicadores que miden las condiciones socioeconómicas de los hogares”.
“No aceptaremos que mediante engaños estadísticos se busque crear la percepción de bienestar. Está demostrado que eso no es posible con las políticas actuales”, concluyeron.


