El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que la inflación quincenal en la primera mitad de agosto se ubicó en 3.49%, lo que representó una disminución de 0.02% respecto de la quincena previa.
Dicho resultado contrastó con el pronóstico del mercado y mantuvo a las presiones inflacionarias en la órbita del 3%, que es el rango puntual considerado por Banco de México (BANXICO) para poder cumplir con su principal mandato: la estabilidad en los precios.
De acuerdo con el INEGI, los bienes y servicios cuyos precios tuvieron más incidencia al alza en la inflación de la primera mitad de agosto, fueron: el chile serrano, el limón, tomate verde, cremas para la piel, universidad,detergentes, papel higiénico y pañuelos desechables, carne de res, loncherías, fondas, taquerías y torterías, y vivienda propia.
Por el contrario, entre los genéricos cuyos precios más influyeron a la baja se encuentran: el chayote, cine, transporte aéreo, jitomate, plátanos, pollo, huevo, crema y productos de higiene dental, y automóviles.
Respecto al componente subyacente de la inflación, que está integrado por los bienes y servicios más volátiles, y que es el indicador al que Banxico presta particular atención para implementar su postura monetaria, se ubicó en 4.21%.

