La semana pasada la presidenta Claudia Sheinbaum envío al Congreso de la Unión una iniciativa para crear la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar.
Ésta iniciativa, entre todos los puntos, busca instaurar el Consejo de Planeación Estratégica para la Inversión en Infraestructura. El cual tendrá como objetivo ser el órgano consultivo de carácter permanente, sin personalidad jurídica y patrimonio propios y responsable de establecer criterios técnicos.
Además de que será el encargado de emitir lineamientos de coordinación y formular recomendaciones no vinculantes sobre políticas, lineamientos y visión de desarrollo en la inversión estratégica en México.
De la misma forma, el Consejo dará el visto bueno a los esquemas de Inversión Mixta y tendrá que considerar la congruencia del proyecto con el Plan Nacional de Desarrollo, la viabilidad técnica, económica, financiera, ambiental y social.
La conveniencia de realizar el proyecto mediante Esquemas de Participación Mixta, el modelo económico-financiero del proyecto, la distribución de los riesgos de partes, la sostenibilidad financiera, el impacto presupuestario, la compatibilidad con la legislación y las mejores condiciones del Estado.
Infraestructura requiere ser moderna
De acuerdo con el proyecto de ley, la infraestructura pública estratégica con bienestar, busca mejorar la conectividad física y ampliar el acceso a servicios públicos esenciales, lo cual constituye un factor determinante para elevar la competitividad del país.
Al mismo tiempo que la infraestructura que demanda el país, necesita ser moderna, eficiente, resiliente y financieramente sostenible, para lo cual, si bien la inversión pública es fundamental, no basta por sí sola para satisfacer la magnitud de los desafíos del México actual.
En este contexto, la inversión privada se integra como un mecanismo de colaboración que permite acelerar la ejecución de proyectos prioritarios, ampliar la capacidad financiera disponible y atender de manera más eficaz las necesidades colectivas, sin menoscabo de la conducción estratégica del Estado.
“Ante los desafíos económicos y sociales que enfrenta nuestro país, se requieren nuevas formas de colaboración interinstitucional, intergubernamental y de concertación, para fomentar la inversión en el desarrollo de la infraestructura pública estratégica con bienestar nacional”, aseguraron.
Y agregan que la integración de la inversión privada como un mecanismo de colaboración permite acelerar la ejecución de proyectos prioritarios, ampliar la capacidad financiera disponible y atender de manera más eficaz las necesidades colectivas, sin menoscabo de la conducción estratégica del Estado.


