El jefe del Ejecutivo federal destacó que Sembrando Vida atiende diversas necesidades como arraigar a los campesinos a sus comunidades para retomar la integración de las familias y lograr que la migración sea una opción personal y no un paso forzoso.
Además, será herencia para futuras generaciones ayudará a mejorar el medio ambiente.
“Ayer estuvimos en Amatán, Chiapas, y nos platicaba un migrante que escuchó en Estados Unidos que había este programa y decidió regresar a trabajar su parcela, a sembrar. Este es el propósito.”
Agregó que el gobierno federal avanza para facilitar la dispersión de recursos mediante sucursales del Banco del Bienestar que faciliten el cobro de todos los apoyos a beneficiarios de las comunidades más apartadas.
“Ya tenemos un acuerdo con los ingenieros militares porque vamos a empezar a construir dos mil 700 sucursales del Banco de Bienestar. En todas las cabeceras municipales va a haber un Banco del Bienestar.”
Subrayó que ha quedado atrás el perfil asistencialista de la Secretaría de Bienestar que durante el periodo neoliberal privilegió la entrega de dádivas y despensas mediante el clientelismo para controlar a la población:
“Ahora la Secretaría del Bienestar está llevando a cabo políticas para impulsar la actividad productiva y crear empleos; que la gente pueda salir adelante con un poco de apoyo, pero con su esfuerzo para que actúe en completa libertad; que tenga independencia para que pueda decidir libremente, democráticamente.”
Durante su intervención, la secretaria de Bienestar, María Luisa Albores González, informó que la dependencia organiza productivamente a casi 230 mil sembradores de más de cuatro mil ejidos en más de 400 comunidades de 362 municipios este año.
El presidente López Obrador también estuvo acompañado por el gobernador Cuitláhuac García Jiménez y por el subsecretario de Evaluación, Planeación y Desarrollo Regional de la Secretaría del Bienestar, Javier May Rodríguez.


