(03 de abril del 2019, Revolución TRESPUNTOCERO).- Después de diversos bloqueos en el recinto de San Lázaro, la disidencia magisterial de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) permitió el desarrollo de las actividades legislativas a condición de que el dictamen de la Reforma no sea analizado en el pleno.
Cabe mencionar que la CNTE asegura que se pretende imponer esta iniciativa sin tomar en cuenta sus propuestas. El camino para la aprobación de la Reforma es largo: se aprueba en comisiones, va al pleno, al Senado y los congresos locales; para ello se requiere de tiempo.
“¿Y qué pasa si nos vamos a un extraordinario la primera semana de mayo? No pasa nada, y lo sacamos y estaremos a tiempo. (…) No es un tema, pero vamos a llegar irremediablemente, hay cosas que uno las olfatea y las percibe, a eso vamos a llegar irremediablemente”, señaló el coordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Cámara de Diputados, René Juárez Cisneros, sobre el tiempo de discutir la reforma.
En ese sentido, el coordinador de Morena, Mario Delgado Carrillo, adelantó que desde su fracción, la mayoritaria en el pleno de San Lázaro, no van a plantear un plazo, para no generar “presiones indebidas”.
Pese las diferencias para apoyar la educación en el país, el pleito tiene un consenso en la Cámara de Diputados ya que las bancadas de oposición PAN, PRD, MC y PRI exigieron a Morena no ceder a los chantajes de la Coordinadora.
Por otro lado, Eloy López, secretario general de la sección 22 de la CNTE, reconoció que ellos presionaron para que la reforma no saliera hasta que se llegara a un acuerdo:
“No es un tema de confianza, sabemos que es el gobierno (quien decide), lo tenemos claro. Lo que pedimos es que respeten el acuerdo de que no puede subir (el dictamen) sin previa reunión con la CNTE”, dijo.
Hasta este martes, las negociaciones siguen en la sede principal de la Secretaría de Educación Pública (SEP), sin embargo aún no se vislumbra que pueda ser discutida en las próximas semanas.


