La seguridad en el municipio de Escuinapa atraviesa un momento crítico tras la renuncia masiva de 32 elementos de la policía municipal y de tránsito. La desbandada ocurre como respuesta directa a una ola de violencia que cobró la vida de cinco agentes en solo nueve días, incluyendo al subdirector operativo, Esteban Gutiérrez Mazariego.
Ante el vacío de fuerza local, el Gobierno del Estado anunció la instalación inmediata de una Base de Operaciones integrada por fuerzas federales y estatales para garantizar el orden y atender emergencias en la demarcación.
La crisis de seguridad se agudizó tras una serie de ataques directos por parte de grupos armados. En un lapso de poco más de una semana, la corporación perdió a cinco de sus integrantes, lo que desató un clima de temor entre los uniformados.
Como consecuencia 32 agentes solicitaron su baja voluntaria de forma sorpresiva y un número no especificado de elementos ha iniciado trámites de jubilación anticipada y prejubilación para abandonar el servicio activo.
Intervención de Sedena, Guardia Nacional y Policía Estatal
La Secretaría de Seguridad Pública del Estado informó que elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal Preventiva han reforzado su presencia en el municipio. Estos operativos adicionales buscan suplir la falta de personal municipal e inhibir la presencia de células delictivas que han operado en la zona.
El alcalde de Escuinapa, Víctor Díaz Simental, se pronunció respecto a la situación, afirmando que comprende el temor y la postura de los agentes que han gestionado sus retiros dada la violencia extrema de los últimos días.
Sin embargo, el munícipe señaló que se mantienen pláticas con el personal para intentar revertir las renuncias.
”Se tienen pláticas con ellos para que se mantengan en el servicio, ya que se cuenta con el respaldo de las fuerzas estatales y federales para inhibir los delitos y dar confianza a la sociedad”, declaró Díaz Simental.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Tránsito Municipal, Rosario Guadalupe García Camacho, sostiene encuentros individuales con los treinta agentes que tramitaron su baja para analizar sus puntos de vista y tratar de convencerlos de permanecer en la corporación bajo el nuevo esquema de protección federal.
Mientras las fuerzas federales patrullan las calles de Escuinapa, la viabilidad de la policía municipal pende de un hilo. La comunidad se mantiene a la expectativa de si el refuerzo estatal y federal será suficiente para estabilizar una región golpeada por el ataque sistemático a sus instituciones de seguridad.


