(24 de octubre, 2015).- El contexto del apagón analógico trae a custras muchísimos intereses político-económicos, en donde Televisa tiene una clara ventaja en contra de sus competidores, al menos así se está haciendo sentir con el posible aplazamiento de la señal analógica de televisión prevista para diciembre de este año.
Especialistas en el ramo de las telecomunicaciones señalan que las decisiones tibias de las instituciones mexicanas causan incertidumbre en aquellos empresarios que pretendan invertir en el ramo.
En este momento los legisladores tiene el control sobre cualquier decisión en el apagón, por lo que Aleida Calleja, coordinadora del Observatorio para Latinoamérica sobre Regulación, Medios y Convergencia, dijo que es inadmisible que el IFT y la SCT hayan tomado una actitud sumisa.
“Ellos (el Instituto Federal de Telecomunicaciones y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes) son los expertos, son los que tienen las cifras, son los únicos que nos pueden hablar de cuáles son las consecuencias económicas, políticas y sociales.
“Pero hay una opacidad total en la información, lo que ha generado una guerra de cifras privadas”, aseguró Calleja.
Por otro lado Agustín Ramírez, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información se mostró más incisivo en su intervención señalando a lo que a su parecer son los responsables de la tibieza en las decisiones legislativas en materia de telecomunicaciones.
“Ante el silencio de la SCT y el IFT, los legisladores y una empresa televisiva tomaron el papel que le correspondía a la autoridad: demandar la prórroga del apagón”, acusó.


