J. Arturo García. / @SoyArturito
(14 de julio, 2013).- Algunos de los usuarios de las redes sociales que han condenado los actos de violencia contra los animales cometidos por Juan Castillo Pérez, el “matagatos” de Puebla, han caído a su vez, en actos de discriminación hacia otros sectores de la sociedad.
Antes de que Castillo Pérez cerrara su cuenta de Facebook, recibió comentarios como “pobre indio”, “pinche aborigen”, “mugroso, feo e ignorante”, “naco pendejo” o “pinche indígena”, frases que distintas organizaciones sociales han tratado de eliminar del lenguaje de las personas al interior de las redes sociales.
El Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), mediante un ejercicio realizado entre diciembre del 2012 y febrero del 2013, descubrió que los usuarios de las redes sociales de la ciudad de México y la zona metropolitana, emitieron 48 mil mensajes discriminatorios en Twitter, 38 mil en YouTube y 33 mil en Facebook.
Críticas en las redes sociales ante esta situación, señalan que los habitantes de Puebla no sólo debieran indignarse con las acciones cometidas por parte del ahora prófugo, Juan Castillo Pérez, sino que sus demandas de justicia necesitan llegar al Congreso local, porque la legislación del estado no castiga las acciones de violencia contra los animales como delito.
De acuerdo a la Ley de Protección a los Animales para el Estado de Puebla, actualizada hasta enero del 2010, la tortura animal “es una infracción a la ley que acredita multas económicas, apercibimientos escritos y/o clausura, en el caso de establecimientos o sitios que albergan especies”.
Además, el artículo tercero de la Ley define el maltrato animal “como todo hecho, acto u omisión que pueda ocasionar dolor, estrés o tormento, que ponga en peligro la vida del animal o que afecte gravemente su salud”; sin embargo, no lo tipifica como un delito.



