Autoridades de Irán afirmaron que las presiones externas no han logrado debilitar su industria energética, al sostener que mantienen operaciones estables y bajo resguardo en la estratégica isla de Kharg, uno de los principales puntos de exportación de crudo del país.
Desde el Parlamento iraní, Ibrahim Azizi, presidente del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior, aseguró que los intentos de intimidación han sido infructuosos. En ese contexto, subrayó que los adversarios “equivocan su cálculo” al considerar que amenazas o acciones psicológicas pueden impactar el sector petrolero nacional.

La isla de Kharg fue descrita como un símbolo de resistencia económica y operativa, al concentrar gran parte de la infraestructura de almacenamiento y exportación de hidrocarburos. Según autoridades, las actividades en la zona se desarrollan con normalidad pese al entorno de tensión en el Golfo Pérsico.
En paralelo, voceros oficiales indicaron que las Fuerzas Armadas se mantienen en estado de alerta máxima, listas para responder ante cualquier intento de agresión.
Finalmente, el gobierno iraní insistió en que su capacidad logística, de almacenamiento y comercialización de petróleo se mantiene intacta, al tiempo que advirtió que cualquier ataque contra sus instalaciones energéticas provocaría una respuesta inmediata y de alto impacto.


