En medio de una de las etapas más delicadas de la relación entre Irán y Estados Unidos, medios de comunicación iraníes difundieron los detalles de un posible acuerdo de cuatro fases que, según integrantes del equipo negociador de Teherán, podría abrir la puerta a una negociación más amplia con Washington.
La propuesta fue revelada por Saeed Ajorlou, miembro del equipo de comunicación de la delegación negociadora iraní, quien detalló que el plan contempla una ruta gradual que incluye alto al fuego, levantamiento de sanciones, desbloqueo de activos congelados y una futura discusión sobre el programa nuclear iraní.
La condición inicial, sin embargo, es contundente: no habrá acuerdo sin el fin de las hostilidades militares.
“No se firmará ningún acuerdo sin un alto el fuego en el Líbano”, afirmó Ajorlou.
La primera fase: detener la guerra
De acuerdo con la propuesta difundida por la agencia iraní Fars, el primer paso consiste en alcanzar un cese total de las hostilidades militares en todos los frentes involucrados en el conflicto regional.
La exigencia iraní contempla que el alto al fuego sea integral y abarque a todas las partes involucradas, particularmente en escenarios que Teherán considera fundamentales para la estabilidad regional.
La intención es crear las condiciones mínimas de seguridad necesarias para iniciar cualquier proceso diplomático posterior.
Segunda etapa: levantar sanciones y liberar miles de millones de dólares
Una vez alcanzado el alto al fuego, la segunda fase se enfocaría en medidas concretas de carácter económico y estratégico.
Entre los puntos planteados por Irán destacan la creación de un régimen jurídico para el estrecho de Ormuz bajo gestión iraní, el levantamiento del bloqueo económico, la eliminación de restricciones sobre las exportaciones petroleras y la liberación de al menos 12 mil millones de dólares pertenecientes a activos iraníes congelados.
La posición iraní establece que el acceso a esos recursos debe ser real, verificable y efectivo, convirtiéndose en una condición indispensable para continuar avanzando hacia las siguientes etapas.
Programa nuclear y sanciones más amplias entrarían después
La tercera fase abriría la puerta a una discusión sobre dos de los temas más sensibles entre ambos países: las sanciones internacionales más amplias y el programa nuclear iraní.
Sin embargo, Teherán plantea que esas conversaciones únicamente podrían comenzar una vez que se hayan cumplido y verificado todos los compromisos asumidos durante la segunda etapa.
Con ello, Irán busca evitar negociaciones paralelas sin garantías previas sobre el cumplimiento de los acuerdos económicos iniciales.
Comité internacional para vigilar el cumplimiento
La cuarta y última etapa contempla la creación de un comité internacional de supervisión encargado de vigilar el cumplimiento del acuerdo.
Según la propuesta, este mecanismo incluiría la participación de países aliados o amigos de Irán y tendría entre sus objetivos resolver de manera definitiva el expediente iraní dentro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
La intención sería establecer una estructura permanente que supervise la implementación de los compromisos alcanzados por ambas partes.
El plan surge en medio de nuevos ataques y amenazas
La propuesta aparece en un momento especialmente tenso para la región.
Aunque a principios de abril se anunció una frágil tregua entre Washington y Teherán, los enfrentamientos y acusaciones mutuas han continuado durante las últimas semanas.
De acuerdo con los reportes difundidos, recientemente Estados Unidos lanzó un misil contra un petrolero que intentaba aproximarse a un puerto iraní en el golfo Pérsico, además de que una antena de telecomunicaciones ubicada en la isla de Qeshm fue alcanzada durante las hostilidades.
En respuesta, Irán atacó bases estadounidenses en Kuwait y Baréin, argumentando que ambos países eran “responsables directos” de las acciones militares en su contra.
Las tensiones aumentaron aún más después de que Mohsen Rezaei, exjefe de la Guardia Revolucionaria Islámica y actual asesor militar del líder supremo iraní, advirtiera que cualquier agresión será respondida con contundencia.
“Una lluvia de misiles y drones”, declaró.
Washington ve posible un acuerdo
Mientras tanto, desde Estados Unidos han surgido señales de que una negociación podría estar cerca.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró que un acuerdo con Irán podría concretarse en los próximos días y aseguró que la República Islámica habría aceptado discutir aspectos relacionados con su programa nuclear.
Por su parte, desde Teherán mantienen una postura de firmeza y sostienen que cualquier negociación deberá desarrollarse bajo las nuevas condiciones planteadas por el gobierno iraní.
“El enemigo se verá obligado a aceptar las nuevas reglas que Irán ha impuesto en el terreno”, señalaron fuentes iraníes citadas por medios locales.
La propuesta de cuatro fases se convierte así en la señal más clara hasta ahora sobre la ruta que Teherán estaría dispuesto a seguir para alcanzar un entendimiento con Washington en medio de un escenario regional marcado por la tensión militar, las sanciones económicas y las negociaciones diplomáticas.


