(18 de octubre, 2015).- Los jaguares que habitan en zonas de Tamaulipas han sido, extrañamente, los beneficiarios de la violencia que se perpetra en aquel estado. A partir de 2010, el abandono de la cacería legal e ilegal por el crecimiento de los delitos y enfrentamientos, ayudó a que aumentara la población de jaguar, especie en riesgo de extinción, y de otros animales, como el jabalí, el venado y la paloma.
Aunque no hay estudios previos de la población de jaguar en Tamaulipas, dueños de ranchos señalaban que era poco probable encontrar un ejemplar, sin embargo recientemente, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma) reporta la existencia de unos 100.
“Tenemos una idea que (hay) más de 100 jaguares y tenemos localizados con fotografías más de 25”, declaró el titular de la Seduma, René Salinas Treviño. “La cacería se disminuyó (por la inseguridad)”, agregó. “Tenemos más de 9 millones de palomas en la reserva de Abasolo. Hay una gran cantidad de jabalí que no existía y ha crecido por lo mismo”.
El responsable de la Comisión Estatal para la Conservación y Aprovechamiento Económico de la Vida Silvestre, Alejandro Garza Peña, dijo que antes de 2010 había casos de captura ilegal de jaguar en algunas regiones de Tamaulipas, pero se inhibió tras el abandono de los ranchos.
En los últimos dos años en aquella entidad se dio inicio a una campaña de protección a los jaguares; el Proyecto de Manejo y Conservación del Jaguar, especie considerada en peligro de extinción, está enfocado a la protección del jaguar de la Reserva de la Biosfera “El Cielo”, en 2013 se dio a conocer el reporte de la presencia de este felino cerca de las zonas habitadas, habían al menos 13, por lo cual se buscó evitar conflictos entre el humano y el jaguar.
Para lograr este objetivo se ha establecido coordinación con las diferentes autoridades en la materia a todos los niveles de gobierno, así como con Organizaciones no Gubernamentales.
El proyecto comprendía diferentes etapas dentro de las que se pueden describir la identificación de los jaguares presentes en la zona, colocar jaulas en puntos estratégicos, atraparlos, sedarlos y colocarles un collar de telemetría satelital mediante el cual se les podría dar seguimiento a sus recorridos.


