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Jersey Vargas habló con el Papa sobre situación de indocumentados en EE.UU.

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La Educación / laeducación.us

(26 de marzo, 2014).- La niña hidalguense Jersey Vargas habló con el Papa y le pidió cese deportaciones y reforma migratoria.

El Papa la atendió en El Vaticano y le dio su palabra que transmitirá su petición mañana que hable con Obama. Ella fue la vocero de 11 millones de indocumentados en EU. Forma parte de una delegación de angelinos que fueron al Vaticano.

Jersey Vargas escribió cartas al Papa en varias ocasiones. Le pedía, siempre en un tono atribulado, que su papa no fuera deportado. Y este día logró un anhelo: hablar directamente con él, hacerle esa petición y decirle que mañana, cuando se entreviste con Obama, que sea vocero de la gran demanda de indocumentados en EU: que cese las deportaciones y que se empeñe a fondo para lograr la reforma migratoria.

Le pidió, asimismo, que ablande el corazón de los republicanos para que den luz verde a la legalización de 11 millones de indocumentados.

La niña,  de 10 años, hija de hidalguenses, formó parte de una delegación de dirigentes y menores que tuvieron una audiencia con el Papa Francisco en el Vaticano.

En una carta previa al Papa le dijo que no es justo que haya sido detenido por su color de la piel y por ser mexicano. Está a punto de ser deportado.

Al término de la reunión, la niña Jersey saltó una valla y le regaló al prelado un pañuelo bordado por su madre y le expresó la situación de su padre, a punto de ser deportado.

 “¿De dónde?”, preguntó el líder católico; “De Estados Unidos”, replicó ella. “Me regresé y le dije que nos ayudara porque es injusto que muchos niños estemos pasando por la misma situación, estamos separados de nuestras familias”, dijo a Notimex la niña, en un perfecto español.

 “Me bendijo, me dio un beso y me confirmó que iba a ver al presidente Obama, yo ya me sentí más calmada porque hice una diferencia en el mundo, me dio su palabra y estoy contenta”, agregó.

La niña le escribió al Papa, el 9 de enero pasado, en estos términos:

“Querido padre Francisco:

Hola. Mi nombre es Jersey y hoy es mi cumpleaños. Mi deseo de cumpleaños es que yo quisiera que mi padre esté en mi cumpleaños, porque ese día es muy especial para mi. Mi papá es muy importante y ha sido lo ha sido desde que ha estado conmigo en estos dos cumpleaños, el año pasado y hoy. Gracias a mi papa tengo una vida, gracias a mi papa tengo comida y ropa y gracias  a mi papa tengo un techo donde vivir y una maravillosa familia. Mi papá trabajó en construcción y nunca para de trabajar porque él nos mantiene. Cada día que viene del trabajo, el viene cansado, lo que estoy pasando es muy triste. Mi papá está en la cárcel y está con inmigración. Yo pienso que es injusto que los policías juzguen a mi papá por el color que tiene y de dónde viene. La policía lo va a deportar y me pregunto que si eso pasara como afectará mi vida. Yo estoy tratando con mi mamá y mis hermanos tratando de encontrar un trabajo”.

El grupo de activistas procedente de Los Angeles tenía la esperanza de poder explicar ampliamente su situación al obispo de Roma, pero por su ubicación secundaria sólo pudo comunicarse con él a través de la niña. Jersey es la tercera de cinco hermanos del matrimonio entre Mario y Dolores Vargas.

Ella y otros dos de sus hermanos son ciudadanos estadunidenses mientras los otros dos tienen permisos temporales. Sus padres llevan 14 años residiendo en el país. Desde hace más de uno el padre se encuentra en una cárcel del estado de Indiana y su deportación es inminente.

La madre sostiene a la familia, que reside en la localidad de Panorama City, vendiendo tamales. Contó que la servilleta regalada a Francisco es un “trapo muy especial” porque la cosió su mamá con la inscripción “nido de amor” y dos pájaros.

Sostuvo que ese pedazo de tela tenía un gran valor sentimental para ella porque representaba su casa y los animales sus padres. Un nido que ahora “está destruido” por causa de la separación, estableció.

 “Estoy muy feliz y emocionada porque por primera vez conocí a alguien muy importante. Yo le dije al Papa Francisco que nos ayude. Las personas que son indocumentadas no cometieron un crimen, sólo querían ayudar a sus familias, sólo querían una vida mejor”, explicó.

“Lloré porque por primera vez conocí a una persona tan importante, es el que está más cerca de Dios, me dio un gran honor, cuando lo vi era como un ángel, un santo. Quisiera decir a los niños que sigan luchando y peleando por sus padres porque algún día ellos volverán y ya nunca van a estar separados”, ponderó.

Por otra parte, también en entrevista, el coordinador de comunidades del Consejo de Federaciones Mexicanas en Norteamérica (Cofem), Francisco Moreno, se dijo esperanzado porque el Papa toque el tema de la migración con el presidente Obama.

 “Fue una bendición para los migrantes, un gesto que consideramos muy importante para nuestra causa, para la gente que trabaja desde hace años en este proyecto y que creíamos imposible tener un viaje al Vaticano”, estableció. Francisco y Obama se reunirán formalmente por primera vez en privado la mañana de este jueves 27 de marzo en la biblioteca papal, ubicada en el segundo piso del Palacio Apostólico del Vaticano.

En ese grupo van: Martha Ugarte, Gloria Saucedo, Juan José Gutiérrez, Francisco Moreno, entre otros.

 

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