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Jorge Romero, el otro gran perdedor de la oposición en la CDMX

El triunfo de Clara Brugada detuvo al Cártel Inmobiliario y demostró que el PAN en la capital del país es un partido de alcaldías. La Jefatura de Gobierno es de la izquierda. La dirigencia del PAN como el premio de consolación de Romero.

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Contra la propaganda que se difundió ampliamente durante el proceso electoral en la Ciudad de México, el PAN, el PRI y el PRD fueron diezmados en las urnas: de nueve alcaldías en su poder a solo cinco, de las 16 alcaldías en juego. Un éxito para Sebastián Ramírez, dirigente estatal de Morena, y para Martí Batres, jefe de Gobierno capitalino.

Pero el golpe es más fuerte y profundo. Según los datos oficiales del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), la morenista Clara Brugada recibió el 51.75% de los votos, mientras que el panista Santiago Taboada obtuvo sólo el 38.97%, cifra que contrasta con la supuesta ventaja de cinco puntos que hasta el último segundo de la elección aseguraba tener la oposición.

El panismo chilango fue relegado a su bastión en Benito Juárez, y junto a las alcaldías de Miguel Hidalgo y ahora Cuajimalpa, Acción Nacional en la capital del país es un partido de alcaldías. Nunca desde la transición democrática -tampoco desde antes- el PAN ha ganado la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, pese a que su aliado del PRD sigue teniendo el control de la alcaldía Coyoacán (bastión de Mauricio Toledo). El enigma en disputa postelectoral es la Cuauhtémoc.

La candidatura de la alianza opositora PRI-PAN-PRD no sólo buscaba entronizar a Taboada Cortina en el poder central sino que -apuntando hacia 2030 y la nueva elección presidencial- tenía como principal objetivo dar impulso al liderazgo nacional del grupo de Jorge Romero, hoy diputado federal y fundador en el PAN de Los Ocean, el capítulo central de la trama del Cártel Inmobiliario, y quien será investido como el nuevo dirigente nacional del PAN tras la salida de Marko Cortés, su premio de consolación.

El panista Santiago Taboada Cortina. Fuente: Cuartoscuro
El panista Santiago Taboada Cortina. Fuente: Cuartoscuro

“Ricardo Anaya representa la política de los moches. Tú ves la Comisión de Reconstrucción de los sismos: está un diputado dueño de Benito Juárez en la Ciudad de México. Jorge Romero, está Toledo”. Palabras de su correligionaria Margarita Zavala en 2018, cuando Romero Herrera era su enemigo. Ahora la esposa de Felipe Calderón trabaja para él y el grupo del que se quejó amargamente.

Se trata del otro gran derrotado en la elección de la capital del país: con la victoria de Morena en CDMX se demostró que el PAN de Jorge Romero no puede aspirar a la Jefatura de Gobierno ni a nada más allá de territorios delegacionales, y que al menos en este estado del país, el histórico bastión del obradorismo, sólo la izquierda gobierna, tal y como lo ha hecho desde que inició el sistema democrático.

Romero y su grupo (Von Roehrich, Andrés Atayde y Luis Mendoza) fueron detenidos y atrincherados a nivel alcaldías.

Fue un mito que muchos creyeron eso de que panistas como Los Ocean reinarían en todo el país empezando por la CDMX, pero inclusive Clara Brugada fue más votada en 2024 con poco más de 200 mil votos más (2 millones 700 mil sufragios en total) que Claudia Sheinbaum en 2018, quien obtuvo 2 millones 500 mil votos. Romero y su grupo (Christian Von Roehrich, Andrés Atayde y Luis Mendoza) fueron detenidos y atrincherados a nivel alcaldías.

Mientras el autor escribía esta nota, una rara notificación de UnoTV sonó en su celular: “Juan Ramón de la Fuente coordinará equipo de transición: Sheinbaum/La tormenta perfecta se acerca: alertan”. Al parecer el gran cacique del PAN en Benito Juárez no tendrá un gran futuro -con una tormenta perfecta en el horizonte- cuando decidió convertirse en enemigo personal de la primera presidenta de México y también de la más obradorista de las mujeres en CDMX, la Jefa de Gobierno electa, Clara Brugada.

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