(29 de abril, 2015).- En un movimiento que pudiera parecer estrategia política, previa a las elecciones del 7 de junio, por 88 votos a favor, 27 en contra y sólo una abstención quedó aprobada en lo general, por parte del Senado de la República, la reforma política del Distrito Federal que lo convierte en la entidad federativa número 32 y pasa a llamarse Ciudad de México.
Esto convertirá a las delegaciones en alcaldías, órganos político-administrativos que se integrarán por un alcalde y un concejo, mismos que serán elegidos por votación libre y directa cada tres años, lo anterior a partir del año 2018.
A su vez la reforma dispone que instituciones de seguridad pública, como la policía y la Procuraduría, corresponderán al jefe de Gobierno, sin embargo el Ejecutivo federal tendrá las facultades para remover al jefe de los cuerpos policiacos capitalinos “por causas graves” que así determine el Congreso de la Unión.
La reforma es un revulsivo ya que modifica a 50 artículos de la Carta Magna, nueve se relacionan con el régimen de la Ciudad de México además de varias modificaciones que hacen referencia a la nueva denominación que tendrá la capital del país.
Dentro de las modificaciones se prevé la creación de una Asamblea Constituyente específica, misma que estará integrada por 100 diputados que llevarán a cabo su cargo de manera honorífica y se encargarán de aprobar la Constitución Política de la Ciudad de México.
Dicha Asamblea se conformará por 60 legisladores, que estarán bajo el principio de representación proporcional, y otros 40 que estarán designados por órganos tanto de representación federal como local.
Mario Delgado, senador a nombre de la Comisión del Distrito Federal, aseveró que esta reforma subsana los derechos políticos de aquellos que habitan la capital del país ya que, según él, podrán opinar acerca de las reformas constitucionales.
Puntualizó que se mantienen exenciones en algunos inmuebles de la Federación, mismos que se ubican en la Ciudad de México, y otras modificaciones para hacer referencias a la nueva entidad de la República Mexicana.
Por su parte el senador Alejandro Encinas, de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, hizo gala de su presunción al indicar que los senadores “hemos logrado un gran acuerdo político, el más importante” para llevar a cabo la creación de la nueva entidad, misma que tendrá a un Congreso Constituyente, una Constitución propia y pleno goce de derechos políticos para aquellos que la habiten.
Sin embargo uno de los temas más discutidos fue el de las atribuciones de las nuevas alcaldías para tener control del financiamiento, en ese rubro la mayoría de los legisladores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Acción Nacional (PAN) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM) no quisieron incorporar esas funciones.




