Rodrigo Rojo / @Eneas
(01 de Agosto, 2013).- El 30 de julio, una corte militar encontró a Bradley Manning inocente del delito de “ayudar al enemigo” pero culpable de otros 19 cargos, entre ellos espionaje, por proporcionar a Wikileaks miles de documentos clasificados del ejército de Estados Unidos. Estos documentos, distribuidos por Wikileaks, fueron publicados por periódicos internacionales como el New York Times, The Guardian y, en México, por La Jornada.
La fiscalía argumentó que Manning tuvo “malas intenciones” al hacer públicos los documentos pues sabía que este material sería visto por terroristas y podría ayudarles. Incluso, declararon que cuando la Marina estadounidense mató a Osama Bin Laden, encontraron en su refugio copias de documentos de WikiLeaks que Manning había provisto.
Ante esta condena, Julian Assange, el director editorial de WikiLeaks actualmente refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres, publicó una declaración extensa sobre el proceso.
En este comunicado, Assange afirma que “las acciones de Manning sacaron a la luz diferentes crímenes de guerra, iniciaron revoluciones e indujeron a la creación de reformas democráticas. Manning es el denunciante por excelencia”.
En seguida, afirma que ésta es la primera condena contra un denunciante, lo cual sienta un “precedente peligroso” pues “no puede ser que llevar información verdadera a la opinión pública sea considerado como espiar”. Según Assange, Obama ha iniciado procesos por espionaje contra más denunciantes que todos los presidentes de Estados Unidos juntos pese a que en su campaña presidencial de 2008 consideró que la denuncia es un acto de valor y patriotismo. El documento de campaña en donde se afirmaba esto fue retirado de internet la semana pasada. Para el director de Wikileaks, la condena de Manning es un ataque directo a la libertad de prensa.
Assange también acusa en su comunicado que la fiscalía nunca presentó pruebas de que al menos una sola persona fuese dañada por las revelaciones de Manning. “La única víctima fue el orgullo del gobierno estadounidense, pero el abuso cometido contra Bradley Manning no era la forma de restaurar ese orgullo”, abunda. Además, denuncia que Manning fue torturado, desnudado y mantenido en estado de confinamiento para intentar doblegarlo, lo cual es condenado por las Naciones Unidas. “Esto nunca fue un juicio justo”, sentencia Assange.
El comunicado termina citando la primera enmienda de la Constitución de Estados Unidos: “El Congreso no podrá crear ninguna ley que vaya en detrimento de la libertad de expresión” y se pregunta “¿Que parte de ‘No’ es incomprensible para Barack Obama?”.
El fundador de Wikileaks también se dirigió por videoconferencia a miles de hackers reunidos en la conferencia “Observe, Hack, Make: OHM 2013” en Ámsterdam, Países Bajos. Les recordó que, en el mundo actual, la fuerza principal es la vigilancia exagerada. Además, calificó a Google de “malo” pues “actualmente gasta más en cabildeo que Lockheed-Martin”. Ante este panorama, Assange invitó a los hackers a que no se dejen intimidar. “No les permitan paralizar sus contribuciones tan significativas para el mundo. Deben luchar por su soberanía”.
El líder de Wikileaks se encuentra refugiado en la Embajada de Ecuador en Inglaterra desde hace más de un año pues el gobierno de Estados Unidos lo persigue por haber revelado secretos de Estado a través de la organización que fundó, también está acusado de espionaje.
Wikileaks también ha apoyado a Edward Snowden, es contratista de la CIA que reveló pruebas de una vasta operación de diferentes gobiernos para espiar en las comunicaciones electrónicas de los ciudadanos del mundo. En una declaración reciente, Assange sostuvo que “Edward Snowden es uno de nosotros. Bradley Manning es uno de nosotros. ¿Quién es el traidor?”.


