(28 de octubre, 2013).- El cine de animación es un maravilloso conjuro mediante el cual los objetos adquieren vida, carácter y personalidad, para cautivarnos a través de sus historias. En el marco del Festival Internacional de Cine de Morelia 2013, Sofía Carrillo y Rita Basulto presentaron sus más recientes trabajos sobre animación: “La casa triste” y “Lluvia en los ojos”, respectivamente.
La dos veces ganadora del premio FICM, Sofía Carrillo, nos comparte que en su trabajo como diseñadora de arte visita muchos lugares de antigüedades, bazares, y fue en este contacto con objetos antiguos que le interesó su historia oculta.
“La casa triste es precisamente la historia de una familia contada a través de dichos objetos y la relación con la enfermedad del cáncer”.
Por su parte, la maestra Rita Basulto presentó “Lluvia en los ojos”, la historia de una niña que pierde a su abuelo pero aún no desarrolla el entendimiento de la muerte, y crea un amigo imaginario para sobrellevar el dolor que le provoca esta separación.
Sobre el posicionamiento de la animación en México, en relación a la ficción o al documental, comenta Sofía Carrillo:
“He visto un gran crecimiento en la calidad de la animación mexicana y mucho en parte por personajes como Juan José Medina, Luis Téllez, la propia Rita Basulto, Karla Castañeda, León Fernández, René Castillo, entre otros, esto ha favorecido para que muchos chicos quieran desarrollar esta técnica porque ven estos trabajos y les fascinan e inspiran”.
Rita Basulto complementa: “es una técnica con mucha magia, la gente ve el stop motion y parece que aprecian un acto de magia, cuando platican se dan cuenta de que los personajes no son recreados en computadora sino que son esculturas animadas, la técnica en sí es llamativa y si a ello se le agrega una historia interesante, ¡imagínense!
La animación es un género complejo, hay quienes lo catalogan como subtécnica pero no es así, explican: hacer cine de animación es hacer cine, es contar una historia como otros cineastas lo hacen con actores, nuestros actores son chiquitos y de materiales y hacemos que actúen.
“Tal vez es más fácil capturar 24 cuadros por segundo con una cámara que está grabando constantemente, que tú generar cada frame, es súper complicado y lento en su técnica. Rigo Mora decía que la animación era como ver crecer el pasto, lento, lento.
“Animar es darle alma a un ser inanimado”, dice Rita, a lo que Sofía adiciona: “de repente empiezan a hacer cosas por ellos mismos, es un chiste local, pero los monos se mueven por ellos mismos, eso genera una personalidad. Te enseñan a ti cómo quieren ser movidos, a veces siento eso y me encanta hacer teorías sobre la energía que tiene el objeto.”
La casa triste obtuvo el premio al mejor cortometraje de animación en esta edición del FICM, mientras que Lluvia en ojos fue laureado en el Festival Stop Motion 2013.



