La transformación de los centros de salud en el país avanza con un modelo poco común en la administración pública: que sean las propias comunidades quienes decidan directamente cómo invertir los recursos destinados a mejorar sus clínicas. Bajo esa lógica opera La Clínica es Nuestra, programa impulsado por IMSS-Bienestar que durante 2025 destinó más de 4 mil 600 millones de pesos para fortalecer todas las unidades médicas de primer nivel de la institución.
El director general de IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, destacó que esta estrategia coloca a la población en el centro de la toma de decisiones, permitiendo que vecinas y vecinos identifiquen las necesidades más urgentes de sus centros de salud y participen directamente en la supervisión de las obras y adquisiciones.
Más de 42 mil acciones de mejora en infraestructura, equipamiento y mobiliario
Los resultados reportados muestran el alcance que ha tenido el programa en todo el país. A través de los Comités de Salud para el Bienestar (COSABI), integrados por habitantes de las propias comunidades, se concretaron más de 42 mil acciones de mejora relacionadas con infraestructura, equipamiento médico, rehabilitación de espacios y adquisición de mobiliario para los centros de salud.
Además, más de 67 mil personas participaron activamente en estos comités, convirtiéndose en parte fundamental del proceso de transformación de las unidades médicas que atienden a población sin seguridad social.
“Es una estrategia de participación comunitaria en salud donde vecinas y vecinos identifican sus necesidades prioritarias, deciden cómo se usan los recursos y acompañan la transformación”, explicó Svarch Pérez.
Sin intermediarios y con supervisión directa de la comunidad
Uno de los ejes principales de La Clínica es Nuestra es que los recursos lleguen directamente a las comunidades para que sean ellas quienes definan las prioridades de inversión.
Para ello se constituyen comités ciudadanos locales conocidos como “Kabi”, integrados por habitantes de cada localidad, cuya función es supervisar la ejecución de las obras, vigilar el uso de los recursos públicos y fortalecer los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.
De acuerdo con IMSS-Bienestar, este modelo permite responder con mayor rapidez a las necesidades específicas de cada unidad médica, evitando procesos burocráticos que suelen retrasar las mejoras en infraestructura y equipamiento.
Yucatán se incorpora por primera vez en 2026
El director general de IMSS-Bienestar anunció además que en julio iniciará la convocatoria correspondiente a 2026 para integrar nuevos comités ciudadanos y dar continuidad al programa en todo el país.
Como parte de esta nueva etapa, destacó que las 153 unidades de primer nivel de atención de Yucatán se incorporarán por primera vez a La Clínica es Nuestra, ampliando la cobertura de una estrategia que busca fortalecer la atención médica desde las propias comunidades.
Con 4 mil 600 millones de pesos dispersados, más de 42 mil acciones de mejora realizadas y 67 mil personas involucradas en la toma de decisiones, La Clínica es Nuestra se consolida como uno de los principales mecanismos de participación comunitaria para impulsar la renovación de los centros de salud y acercar mejores servicios médicos a la población.

