La colección Gelman, una de las más importantes del arte mexicano del siglo XX, no se vendió ni saldrá de forma definitiva del país. La Secretaría de Cultura aclaró que se trata de un patrimonio protegido, cuya salida al extranjero será temporal y bajo estrictos lineamientos legales.
En medio de versiones que apuntaban a una posible venta en el extranjero, la titular de la dependencia, Claudia Curiel de Icaza, fue directa: la colección permanece como propiedad en México y únicamente participará en exposiciones internacionales para fortalecer la presencia cultural del país.
Salida temporal, no venta: lo que marca la ley
Curiel explicó que el traslado de las obras responde a un esquema legal claramente establecido:
“Como indica la ley de monumentos, se otorga un permiso de salida temporal. No puede salir de manera definitiva. […] No se vendió, solo sale de manera temporal”.
Esto implica que la colección deberá regresar obligatoriamente a México cada dos años, por lo que su retorno está previsto para 2028, una vez que inicie su circuito internacional.
El proceso contará con el respaldo de Banco Santander, que apoyará en la gestión del traslado para su exhibición fuera del país, sin que esto implique cambios en la propiedad de las piezas.
Obras clave del arte mexicano en una sola colección
La colección Gelman reúne obras de figuras fundamentales como Frida Kahlo, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y María Izquierdo, entre otros artistas que marcaron la historia cultural de México.
Actualmente, parte de este acervo se exhibe en el Museo de Arte Moderno, donde permanecerá hasta julio, permitiendo que visitantes nacionales e internacionales —incluidos los que llegarán por el Mundial de Futbol— puedan apreciarla.
Cabe destacar que esta colección tenía más de 20 años sin exhibirse en México, lo que refuerza la relevancia de su actual presentación en el país.
Proyección internacional sin perder el origen
Desde la Secretaría de Cultura se subrayó que el préstamo de obras para exposiciones en el extranjero es una práctica clave para posicionar el arte mexicano a nivel global, sin comprometer su resguardo.
En ese sentido, se reiteró que la colección no se desarticula ni se comercializa, y que su salida responde a un modelo de difusión cultural internacional con retorno garantizado.
El mensaje es claro: la colección Gelman sigue siendo de México, viaja para mostrarse al mundo y tiene fecha de regreso.


