Por: Zazil Carreras
Tw: @ZazCarreras3_0
La Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) celebró el día de ayer una conferencia para abundar en el tema de los avances legales y sociales a tres años de la aprobación del matrimonio gay.
La ALDF aprobó en diciembre del 2009 las modificaciones al Código Civil que dan el reconocimiento legal a las parejas del mismo sexo que contraen matrimonio.
Tres años han pasado desde que se llevaron a cabo las primeras bodas entre parejas homosexuales y desde ese entonces, casi 2000 familias se han integrado.
La Ciudad de México ha alcanzado una serie de derechos a favor de la comunidad lésbica, gay, bisexual, transgénero, transexual, travesti e intersexual (LGBTTTI), derechos que son frenados por dependencias federales e incluso por la lentitud de las dependencias locales que no han adecuado de manera total su funcionamiento a la reforma que ya tiene 3 años en vigor.
Pero esto no es todo, estos mismos derechos no se han trasladado a todas las entidades de manera individual, ni al ámbito federal de manera general, por lo que la mayoría de habitantes del país siguen viviendo víctimas de la discriminación y de la homofobia.
De 2000 a 2012, el gobierno federal se caracterizó por ser omiso en el avance de los derechos LGBTTTI, violando la Constitución Política que establece un marco de libertad, igualdad y en contra de la discriminación de las personas.
El caso del Distrito Federal es diferente. Si bien no se ha logrado la adecuación de derechos en todos los ámbitos, desde el 2010 la celebración de matrimonios entre parejas del mismo sexo es válido de manera irrefutable, por un fallo emitido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que en ese año resolvió que los matrimonios entre parejas homosexuales celebrados en la Ciudad de México son, a todas luces, constitucionales.
Sólo en el Distrito Federal se han alcanzado derechos cuasi plenos a personas y familias LGBTTTI y no se puede hablar de una plenitud de derechos puesto que a pesar de la reforma que reconoce los Derechos Humanos, entrada en vigor en el 2011, estas familias aún no cuentan con el derecho a la salud ni a la seguridad social.
La Diputada Dinorah Pizano aclaró que pugnará en este periodo de sesiones por las modificaciones necesarias a la ley, para que estas familias puedan recibir las prestaciones a las que tienen derechos y para que desde las cámaras federales se realicen las modificaciones correspondientes.
Sin embargo, la ausencia de garantías no es el único obstáculo que las familias LGBTTTI enfrentan a tres años de su aprobación legal.
La sociedad misma es uno de los obstáculos más difíciles que enfrenta esta comunidad. De acuerdo con información del Dr. Luis González Placencia, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), este organismo ha recibido cada año desde el 2009 un aproximado de 50 denuncias por discriminación en contra de personas LGBTTTI.
Este tipo de actitudes se cometen incluso en secretarías o dependencias del Gobierno del Distrito Federal, entre las que se encuentran la Secretaría de Gobierno del D.F., la Secretaría de Seguridad Pública, la Procuraduría General de Justicia del D.F. e incluso se ha tenido que emitir recomendaciones al Sistema Penitenciario, para que corrijan actitudes discriminatorias.
Por su parte Jaqueline L´Hoist, Presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) informó que a tres años, la sociedad no ha reflejado los avances que las leyes han incorporado a sus ordenamientos.
En un estudio reciente sobre el comportamiento en las redes sociales se descubrieron 149 mil mensajes discriminatorios que llaman al odio y la violencia en contra de diversos sectores de la población.
20 por ciento de estos mensajes tenían contenido homofóbico, 17 por ciento en contra de las mujeres y el resto con contenido en contra de raza o religión.
Actualmente se encuentra una propuesta en el Senado de la República que busca las reformas legales correspondientes para que la comunidad LGBTTTI pueda obtener finalmente sus derechos, pero dado que el contenido no está planteado de la manera adecuada, cancela derechos que las parejas homosexuales tienen y además podría ser sujeta a acciones de inconstitucionalidad.
Es por esto que el día de hoy el grupo LGBTTTI celebra tres años de una victoria, pero una victoria a medias y refrenda su lucha por lograr la totalidad de los derechos legales y la sana convivencia en sociedad, lucha que, por cierto, va hacia delante.


