Alina Rosas Duarte / @Alinnoize
(28 de agosto, 2013).- La Reforma Energética continúa como uno de los temas centrales en las discusiones diarias en México. Para aportar al debate, el día de hoy se llevó a cabo el foro “La disputa por el petróleo y la nación” en el auditorio Flores Magón de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en la cual Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Sergio Benito Osorio, Fabio Barbosa expusieron su punto de vista sobre la Reforma Energética.
Sergio Benito Osorio, quien ha fungido entre otros cargos como presidente de la comisión de energía de la cámara baja, destacó que en la década de los ochenta hubo una nueva percepción de los hidrocarburos, se extraían lo más rápido posible para poderlos vender, se maximizó el valor de petróleo permitiendo que con el tiempo la exportación petrolera de México lo colocara como una de las más importantes del mundo. Después de Canadá y Arabia Saudita, México es uno de los principales proveedores de Estados Unidos.

Hoy, un 30% de la explotación de electricidad del país es llevada a cabo por empresas que venden a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) los insumos, comentó Benito Osorio, “no hay un problema de dinero, no hay un problema tecnológico, lo que sí hay es un problema de visión para el país, visión que está enfocada a un negocio, a dejar que vengan empresas particulares y hagan lo que quieran con el país. El tema es que el problema que hoy tenemos va más allá de razonamientos económicos, de si hay dinero, de si hay recursos económicos o recursos tecnológicos. El tema se refiere a lo que ha sido la esencia del Estado mexicano; la de perder a Petróleos mexicanos (Pemex) o a la CFE. Se le quitaría al Estado mexicano uno de sus principales instrumentos de desarrollo social del país”.
El investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM Fabio Barbosa Cano mencionó que, sistemáticamente, se ha buscado violar la Constitución con maniobras, pero con la Reforma Energética pareciera que quieren abolirla.
Barbosa Cano mencionó que lo que está ocurriendo no es sólo un asunto de petróleo, también se trata de los derechos laborales, de un proceso de regresión al pasado.
“Hoy ustedes pueden ver en la prensa una serie de ataques a los sindicatos, un sindicato no es la élite dirigente, son los trabajadores, En Petróleos mexicanos, los trabajadores están laborando en empresas contratistas, se pretende volver a un régimen de concesiones” señaló.
Barbosa hizo énfasis en las omisiones que la reforma energética presentada tiene, “en caso de aprobarse dicen que habría tarifas de electricidad menos gravosas, que se modificaría el régimen fiscal de Pemex para hacerlo más competitivo, cabe preguntarse frente a quién sería más competitivo. Pemex en sus costos de perforación y de distintos campos petroleros tiene costos mucho más bajos que muchas de las empresas petroleras en el mundo que se muestran como ejemplo de hacia dónde deberíamos llevar nuestras propuestas como en Noruega o como la misma Exxon y Shell. Pemex gasta menos en estas actividades, ¿frente a quién entonces se le quiere hacer competitivo?” cuestionó a los cientos de asistentes ahí presentes.
Al final, vino el turno del excandidato presidencial Cuauhtémoc Cárdenas, quien hace unos días presentó su propuesta de Reforma Energética, en donde mencionó los riesgos que podría traer aceptar una Reforma como la planteada por el Ejecutivo.
Mencionó que el petróleo que se exporta en México debe transformarse industrialmente en el país para detener la importación que se hace hoy de combustibles equivalentes a la mitad de los que consumimos.
El hijo del ex presidente Lázaro Cárdenas -quien nacionalizó la industria petrolera en 1938- pidió que se conceda autonomía presupuestaria y de gestión a Pemex y la CFE, para que éstas puedan transformarse en empresas públicas y dejen de seguir bajo el control de la Secretaría de Hacienda, quitarlas del presupuesto de la misma para que ambas empresas tengan una administración y gobierno corporativo distinto.
Cárdenas comentó que lo más grave de la Reforma Energética es la modificación del artículo 28 constitucional, ya que el petróleo y la electricidad son considerados como sector estratégico, con la modificación de este artículo se borrarían ambos, le quitarían su condición de estratégica y, según la misma propuesta presentada por el ejecutivo, no le dejarían la categoría ni siquiera de prioritarios que es en la que se encuentran ferrocarriles y comunicación por satélite.
Con la reforma- dijo Cárdenas- se abre la posibilidad de que las compañías que fueron expropiadas en 1938 vuelvan a ser quienes manejen el petróleo y las reservas, los yacimientos de petróleo y de gas de nuestro país.
Cárdenas Solorzano hizo hincapié en la gestión de empresas petroleras estatales a nivel mundial: “Ninguno de los países que cuenta con importantes recursos petroleros lo deja simplemente a la inversión privada y no solo eso, sino que los principales países productores manejan sus hidrocarburos a partir del Estado , por ejemplo Arabia Saudita, Brasil, Bolivia o Argentina”.
Si la reforma energética promovida por el ejecutivo fuera aprobada, el ex candidato presidencial instó a los presentes a hacer uso del recurso que el artículo 35 constitucional nos ofrece, el derecho a votar en consultas populares que pueden ser convocadas por los mismos ciudadanos para votar por la revocación de la misma. Un millón 700 mil formas se requerirían para echar atrás la reforma energética, mencionó.
Respecto a las próximas movilizaciones que han sido convocadas para la defensa del petróleo, Cuauhtémoc Cárdenas invitó a acudir a ellas en la medida en que la consciencia política y los principios de cada quien se lo permitiese.



