(12 de diciembre, 2014).- “Más que entristecidos, estamos indignados”, afirma Arely Ruiz, estudiante de la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA) Unidad Santo Tomás en referencia al homicidio de su compañera Edith Gutiérrez.
En entrevista con La Jornada, Arely recordó que Edith participó muy activamente en la defensa de la educación que emprendió el Instituto Politécnico Nacional (IPN): “llegó a participar en las sesiones de la Asamblea General Politécnica (AGP), tomó parte en las marchas y se quedaba a resguardar las instalaciones de la ESCA durante el paro”.
Por ello, la AGP espera la aprobación de la familia para realizar un pronunciamiento. Por lo pronto, realizaron una marcha el día de hoy desde el metro Auditorio hasta la Procuraduría General de la República.
Inicialmente se dijo que Edith había aparecido maniatada a un poste ubicado a unas cuadras de su casa. Posteriormente la versión cambió, el cadáver de la joven habría estado tirado afuera de su casa y un desconocido acudió a la casa para preguntar si conocían a la joven de 22 años que se encontraba tirada.
El esposo de Edith y padre de su hijo fue quien atendió al desconocido. A partir de entonces se notificó a la policía.
Los alumnos de la ESCA denuncian que un periódico de circulación nacional publicó una mentira, pues Edith no celebraba el término del paro, como aseguró el rotativo.
“Este crimen no fue un asalto ni un secuestro”, dijeron los compañeros de Edith al inicio de la marcha. En ese mismo sentido, Arely refrendó: “La ESCA Santo Tomás no va a descansar hasta que haya justicia para Edith”.
Ayer se había anunciado la entrega de las instalaciones; sin embargo, los alumnos de la ESCA aclararon que no cumplirán el acuerdo hasta que se anuncien avances en la investigación, pues una de las principales exigencias durante las mesas de diálogo es que no hubiera represalias contra los estudiantes. “Exigimos justicia y el esclarecimiento de este crimen”, concluyeron.


