Por: Estela Garrido
Tw: @StelaGarrido3_0
Como parte de la programación del 33 Foro Internacional de la Cineteca Nacional, se presentará la cinta La Esposa Prometida, de Rama Brushtein.
Con una fotografía pulida, dotada de claroscuros y tonalidades frías, Burshtein abre la puerta a una de las ramas más cerradas del judaísmo: el hasidismo, que se caracteriza por sus estrictas reglas sobre sumisión de la mujer, la separación de las actividades por género y la devoción a las tradiciones.
Esta película no sólo narra la historia de miles de mujeres que viven bajo estas prácticas, sino también representa su voz en el séptimo arte. El largometraje es la primera cinta dirigida por una judía ortodoxa, todo un desafió a sus creencias y prácticas.
Burshtein centra la historia en un conflicto familiar dentro de la comunidad hasídica, siguiendo los pasos de Shira, una bella joven de 18 años, cuya ilusión es unirse con un joven de su comunidad y que la casamentera de su grupo negocie su matrimonio.
Sin embargo, su hermana mayor muere dando a luz y en medio del luto, la familia planea algo diferente para Shira: la posibilidad de casarse con su cuñado viudo y hacerse cargo de su recién nacido sobrino.
La presteza con la que la directora muestra el conflicto interno de la protagonista -inmersa en un mundo donde no puede alzar la voz y donde el sacrificio es la única vía- es magnífica.
Las calles de un Tel Aviv, clásicas postales cálidas y llenas de color, enmarcan la comunidad que se caracteriza por vestirse en tonos monocromáticos.
Nominada al Premio Oscar y ganadora de siete premios de la Academia de Cine Israelí, La Esposa Prometida será proyectada a partir del 12 de abril en la recién remodelada Cineteca Nacional.


