(17 de enero, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- Después de un año y siete meses del hecho violento perpetrado en Nochixtlán, Oaxaca, donde a partir de la entrada de las policías y Gerdarmería a desbloquear la carretera que tenían tomada maestros y padres de familia hubo un saldo de ocho muertos y cientos de heridos, diversa información se quedó resguardada por temor a persecución y represalias.
Revolución TRESPUNTOCERO da cuenta de una serie de momentos vividos durante los ataques violentos a población civil, dejando ver, solo una pequeña parte de lo crudo que resultó ser aquel domingo.
Las escenas son aterradoras y desgarradoras, en su mayoría fueron jóvenes quienes parecieron los embates del Estado. Fallecieron de una manera cruel y dolorosa, en algunos casos se llegó a la simulación, haciendo creer que las víctimas tenían oxigeno, pero la realidad es que no estaban conectados a nada.
En cuanto a las heridas, solamente son huellas de la furia del Estado, quien a decir por los pobladores, lanzó una advertencia, de “quien lucha pagará las consecuencias, si alzas la voz te mataremos o llevaremos a la prisión”, señalaron.
Y es que cabe resaltar que mientras las fuerzas federales portaban equipos antimotines: escudos, bastones PR-24 de policarbonato, armas de fuego, petardos y lanzagranadas de gas lacrimógeno, los civiles tenían resorteras, piedras, machetes y palos.
Durante aquel 19 de junio cientos de heridos llegaron a las clínicas, algunos pudieron salvar su vida con secuelas graves pero ocho más fallecieron. Como aquel joven a quien le destrozaron la cabeza y dejaron expuesto el cerebro. Murió desangrándose.
La secuencia de videos muestra a una madre llorando, mientras repite que su hijo no puede estar muerto. Lo abraza sin poder creer que hace un tiempo falleció. Sin darse cuenta que el cuerpo de su hijo está rodeado de otros dos cadáveres, ella continúa llorando.
Hace más de un año, la furia del Estado mexicano fue implacable en Nochixtlán. En un escenario conformado por granaderos que lanzaban a diestra y siniestra bombas de gas lacrimógeno, francotiradores en azoteas, armamento de alto calibre manipulado por la gendarmería y en donde la gran mayoría de los disparos fueron por la espalda, el gobierno sigue huyendo de su responsabilidad culpando a quienes solo tenían piedras y palos de ser los ‘provocadores’.
Cabe señalar que, luego que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), emitió su recomendación, ésta se vio cuestionada tanto por organizaciones como por víctimas y familiares de fallecidos producto de la violencia del 19 de junio de 2016.
“La recomendación 7VG/2017 incrimina a las víctimas y favorece a los agresores”, advirtieron en un documento. A su vez, afirmaron que “la CNDH justifica la ejecución extrajudicial de personas al concluir que el uso de fuerza letal fue la adecuada”.
También puntualizaron que, “la recomendación de la CNDH refiere argumentos para eximir de responsabilidad a funcionarios federales, estatales y municipales, como si se tratara de un legajo de investigación, en el que, inclusive, juega el papel de defensor y abogado de los responsables de la masacre del 19 de junio de 2016”.

