(12 de diciembre, 2017. Revolución TRESPUNTOCERO).- En este país ahora mismo la Patria está en juego, ya que de aprobarse la Ley de Seguridad, la soberanía estaría entregada, argumentó el senador Manuel Bartlett, durante la reunión que sostuvieron legisladores y gobernadores, en donde estos últimos, pese a señalar algún punto en contra, finalmente externaron su aval al documento.
Por su parte, Luis Sánchez y Angélica de la Peña, senadores del PRD, acusaron que el diálogo que abrió Senado sobre Ley de Seguridad es mera simulación. Durante una conferencia, afirmaron que el PRI y sus aliados pretenden aprobar dicha norma.
“Es un error simular que haya un diálogo que sabemos no va tomar en consideración ninguna de las inquietudes y propuestas concretas que están haciendo cada vez más organizaciones”, expresó De la Peña.
“No hay manera de que no se discuta esta materia sin la presencia de las y los especialistas, sin que se tomen las recomendaciones de los organismos internacionales”. Cabe señalar que dicho diálogo extendido, ahora a gobernadores, fue a petición de Enrique Peña Nieta, sobre este punto, Bartlett puntualizó que el ejecutivo exhortó a extender discusión, “solamente por los cuestionamientos tanto de organismos nacionales como internacionales y sociedad civil que hizo presión”.
Por lo que, en respuesta, el Senado pospuso su votación en comisiones. “Llamamos la atención a que no se simule, ahorita están escuchando a los gobernadores, pero en concreto no se está analizando artículo por artículo”, criticó.
Sánchez afirmó que el llamado de Peña Nieto derivó en un diálogo simulado que sólo le está tomando el pelo a la sociedad. “Es burlarse de la sociedad, este es un diálogo simulado, como lo estamos viendo, como lo vamos a ver todo este día”, expuso. “Me parece que no van a considerar ninguna de las observaciones, claro, van a escuchar a los que dicen que están a favor de esta ley y esta será la justificación para aprobarla”.
Se hizo énfasis en que “escuchar no quiere decir entender y ajustar o hacerle cambios a la ley, escuchar es solamente eso para la fracción parlamentaria del PRI en el Senado”. “Y me parece entonces que es una burla esa convocatoria a ampliar el diálogo, es un diálogo simulado que del otro lado simple y sencillamente hay oídos sordos”.
En tanto, este lunes durante la reunión, los gobernadores urgieron al Senado a aprobar la minuta de la Ley de Seguridad para dar marco legal a la actuación de las fuerzas armadas en tareas de seguridad.
Así es como dieron su respaldo a la Ley de Seguridad Interior. En ese sentido se pronunciaron el Gobernador de Durango, José Rosas Aispuro; de Guerrero, Héctor Astudillo; de Colima, José Ignacio Peralta; de Tlaxcala, Marco Mena; de Querétaro, Francisco Domínguez; de Jalisco, Aristóteles Sandoval, y de San Luis Potosí, Juan Manuel Carreras.
Los gobernadores rechazaron que dicha norma sea inconstitucional, atente contra el respeto a los derechos humanos o genere un estado de excepción, como han advertido organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos.
Lo anterior pese a que, Bartlett indicó que dicha ley estará por encima de los mandatarios estatales y tampoco podrá ser controlada por el Congreso, habiendo ya conocido en 12 años que la militarización del país solamente representa un fracaso, añadió.
Sin embargo, ante dichos argumentos los gobernadores insistieron que, de no aprobarse la Ley, se generaría un vacío legal y una restricción al deber del Estado para combatir a los grupos delictivos que amenazan la seguridad y la tranquilidad de las familias.
Rosas Aispuro, de Durango, expresó que su respaldo a dicha ley no significa que los gobiernos estatales estén abandonando su responsabilidad en materia de seguridad pública, aunque reconoció que están rebasados en algunos casos.
“Esa la estamos asumiendo, pero al vernos rebasados en algunos casos por la debilidad institucional de las corporaciones policiacas, indudablemente que eso pasa o transgrede la seguridad interior.
Y en esa parte es donde necesitamos que el Ejército mexicano pueda tener un marco jurídico que le permita actuar con toda certeza, e igual que la sociedad tenga la certeza de la actuación del Ejército”, apuntó.
Astudillo, de Guerrero, sostuvo que la aprobación de la minuta es de suma importancia, pues hay factores “estructurales y de coyuntura” que han colocado al país y especialmente a Guerrero en una circunstancia de riesgo para la seguridad.
Aunque nuevamente Bartlett le señaló como salida a la violencia de Guerrero la suspensión de garantías, Astudillo señaló que la entidad jamás aplicará dicho artículo, pese a que bajo esta opción el Congreso podría tener control y no así de militarizarse con Ley de seguridad, el país.
El jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, advirtió que en la Ley de Seguridad Interior hay excesos y no es lo que están pidiendo las fuerzas armadas. “Hay que dar este marco de legalidad a su actuación, sin embargo, en esta minuta yo advierto excesos, yo advierto algunas disposiciones que rebasan lo que han solicitado las fuerzas armadas“, afirmó.
Mancera pidió corregir la minuta, ya que podría atentar contra la soberanía de los estados. “Hay varios artículos donde se rebasa lo que puede entenderse por coordinación y se pasa a un esquema de subordinación del estado mismo, de los estados, de las fuerzas estatales o municipales de quien designe el ejecutivo federal como coordinador de las tareas de seguridad. Me parece que eso es colocar en un riesgo incluso la soberanía de los propios estados, me parece que eso va más allá de lo que están pidiendo las fuerzas armadas”, señaló.
Además, indicó que “meter al Ejército a realizar las funciones de los gobernadores es romper la estructura política del país y establecer un régimen militar en México, en detrimento de los gobernadores, porque no hay ninguna limitación. Eso de ‘vamos a darnos tiempo para fortalecer las policías y los responsables civiles’, es mentira”, aseguró.
Bartlett advirtió que la presencia de las Fuerzas Armadas desatará más muertes, desapariciones y desplazados. En tanto, para la senadora Dolores Padierna, el modelo de seguridad militarizada “es un error, es el modelo que dio Calderón y que copió Peña Nieto”.
Por su parte, la alcaldesa de Tetela del Volcán, Ana Bertha Haro (Nueva Alianza), consideró que es necesario revisar la ley, ya que aprobarla como está representaría un retroceso. “Que se realicen los ajustes pertinentes para salvaguardar la soberanía de nuestra nación”, indicó.
En su turno, Barbosa Huerta reprochó a los gobernadores que apoyan la Ley de Seguridad Interior que no se preocuparan porque “esta ley permite tener un Ejército mucho más accionante en la vida cotidiana de la sociedad, mucho más”.
Abundó: “La reforma constitucional que ustedes mismos impulsaban en su momento, que de mando único pasó a mando mixto, pero que satisfizo, creo yo, lo que habría sido un nuevo modelo de seguridad pública y un nuevo modelo de seguridad pública y un nuevo modelo de sistema policial”.

