El senador priista Alejandro “Alito” Moreno ha respondido a la al escándalo con Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado. A través de un video en sus redes sociales, Moreno aseguró que no se quedará en silencio ante lo que considera “persecuciones políticas” y el uso del aparato de justicia para detenerlo.
La declaración de “Alito” llega después de que Noroña anunciara que lo denunciará penalmente y buscará su desafuero, junto con otros legisladores del PRI, por las agresiones en el Senado. Sin embargo, Moreno afirmó que fue Noroña quien inició la trifulca y que él solo respondió para defenderse.

Versiones opuestas y un debate que se salió de control
El enfrentamiento se dio al final de una acalorada sesión de la Comisión Permanente, donde, según “Alito” Moreno, la Mesa Directiva había acordado darle la palabra, pero Morena cambió el orden del día para “callar” a la oposición. Moreno justificó su acercamiento a Noroña en la tribuna como un reclamo a su derecho de expresarse.
“No fue un accidente, no fue un forcejeo, ni un malentendido, fue una clara provocación directa y el único responsable es el senador Gerardo Fernández Noroña”, sentenció Moreno. El priista también acusó a Noroña de violentar y faltarle al respeto a la senadora Lilly Téllez y de amenazar con “fusilar” a todos los opositores, a quienes llamó “traidores a la patria”.

El ataque físico es el punto más álgido de una historia de confrontaciones verbales entre los dos líderes. Mientras que Noroña asegura que fue amenazado y golpeado, “Alito” defiende su reacción como una defensa ante una agresión. Este incidente no solo revela la polarización en el Congreso, sino que también lleva el debate de las ideas a una confrontación física, con acusaciones mutuas de violencia y manipulación.


