Olivier Blanchard, economista en jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), admitió que la institución no calculó adecuadamente sus recomendaciones a algunos países europeos con respecto a las medidas de austeridad que lejos de ayudar, han detenido el crecimiento económico y han causado desempleo.
En un documento firmado por Blanchard y por el economista Daniel Leigh manifiestan que “hemos encontrado que los realizadores de pronósticos subestimaron significativamente el incremento en el desempleo y la caída en el consumo privado y la inversión asociados a la consolidación fiscal”.
En el informe se analizan los efectos multiplicadores fiscales, los cuales, calculan la capacidad de una economía en recesión y las formas de lograr una rápida recuperación mediante la reducción de gastos y el incremento de impuestos.
El FMI calculó en 0.5 los efectos multiplicadores, cuando la cifra resultó ser de 1.5, tres veces mayor. Esto quiere decir que por cada dólar recortado, al país le costó 1.5 dólares. Blanchard informó que el FMI hará ajustes en sus parámetros de medición para indicar qué tan necesario es aplicar las medidas de austeridad que se están implementando en varios países europeos.
El funcionario aclaró que los efectos a corto plazo en la actividad económica no son los únicos que deben considerarse en la planeación de las políticas fiscales. Las crisis son eventos complejos y las medidas propuestas no funcionan igual en economías desarrolladas que atraviesan conflictos que en economías en vías de desarrollo.
El informe de Blanchard no refleja la postura oficial del FMI, pero el que uno de sus directivos lo proponga, puede transformar el punto de vista del resto de los economistas y así, dirigir hacia un rumbo diferente las recomendaciones en algunos países.
Con información de Pressenza


