Roberto Romero López, secretario de Gobierno de Sonora con Guillermo Padrés, abandonó el Penal Estatal de Hermosillo a pocas horas de haber ingresado, debido a que tenía una suspensión de amparo contra la orden de aprehensión.
El ex funcionario fue deportado ayer por Estados Unidos, luego de 8 meses de un procedimiento migratorio. Cuando cruzó la garita de Nogales, Sonora, le ejecutaron una orden de aprehensión por tráfico de influencias y falsedad de declaraciones ante autoridad distinta a la judicial.
Tras esto, se le trasladó al Centro de Reinserción Social de Hermosillo, para ser puesto a disposición del Juez Segundo de Distrito del estado, autoridad que ordenó el mandamiento de captura.
Sin embargo, desde el pasado martes el Juzgado Décimo Primero de Distrito en Sonora le había concedido la suspensión provisional en el amparo 1506/2017, contra la ejecución de cualquier aprehensión en su contra.
Esta protección solamente estaba vigente con el pago de mil 500 pesos y solo si los delitos por los que era buscado no tenían el carácter de graves o merecieran la prisión preventiva oficiosa.
Ya que los dos ilícitos que le imputan no tienen esa calidad, no podía ser internado en prisión.
Hasta el momento se desconoce si hubo una violación a la suspensión, pues no está claro si al momento de que Romero López ingresó al país tenía en sus manos el fallo protector o si las autoridades estaban debidamente notificadas del mismo.
El ex colaborador de Padrés fue detenido el 22 de mayo por la Agencia de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE) en Tucson, Arizona, junto con su esposa Mónica Paola Robles Manzanedo, ex diputada local de Sonora, quien el pasado jueves fue deportada a México.
Las investigaciones señalan que Romero se encuentra implicado en la trama de desvíos de recursos de Héctor Herminio Ortiz Ciscomani, secretario de Agricultura, Ganadería, Recursos Hidráulicos y Pesca de Guillermo Padrés.


