Un nuevo cargamento con 1.700 toneladas de alimentos y productos básicos de ayuda humanitaria procedente de México y Belice arribó este domingo a Cuba en medio de la profunda crisis económica y social, agravada tras cumplirse cuatro meses desde que Washington impuso un bloqueo petrolero en su contra.
Este envío representa la sexta carga de asistencia humanitaria que el gobierno mexicano despacha hacia la isla desde el pasado mes de febrero.
El buque carguero ‘Asian Katra‘ hizo su entrada al puerto de La Habana durante las primeras horas de la mañana del domingo, un movimiento que pudo ser constatado de primera mano por periodistas de la agencia de noticias AFP en el lugar.
Cabe recordar que el gobierno de Estados Unidos decretó un bloqueo petrolero contra Cuba, país situado a escasos 150 kilómetros de las costas de Florida, desde finales de enero. La administración estadounidense justificó la medida alegando, sin presentar pruebas, una supuesta “amenaza extraordinaria” que la isla caribeña representaría para su seguridad nacional.
Desde la implementación de dicha restricción, las autoridades portuarias cubanas solo han registrado el atraque de un buque petrolero de origen ruso, cuyas reservas de combustible ya se encuentran completamente agotadas, lo que ha agudizado la parálisis energética en la región.
Alerta de la ONU ante una emergencia inminente
La llegada de la embarcación mexicana coincide con las severas advertencias emitidas por los organismos internacionales. El pasado jueves, Francisco Pichon, representante de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Cuba, alertó de manera urgente sobre la creciente emergencia humanitaria que golpea directamente a 9.6 millones de habitantes.
El funcionario describió el panorama actual como un “cóctel explosivo”, especialmente crítico debido al inicio de la temporada de huracanes en el Atlántico.
Pichon enfatizó que, desde el lanzamiento hace dos meses del plan de acción humanitaria de la ONU, el cual requiere un financiamiento estimado de más de 90 millones de dólares y del que apenas se ha recaudado una tercera parte, las condiciones de vida de la población se han deteriorado de forma alarmante en prácticamente todos los sectores de la isla.


