spot_img

¿Llegarás a la próxima Navidad pareciéndote más al árbol o a las esferas?

- Anuncio -

 

Pasado

El año pasado disfrutaste las fiestas en grande. Entre las posadas, la cena del trabajo, la cena con los amigos, la cena con la familia, la fiesta de año nuevo, la… bueno, qué manera de celebrar.

Cuando pasaron los festejos y volviste al trabajo, habías subido tres kilitos. Nada mal, considerando que los mexicanos llegamos a subir hasta cinco cada temporada navideña. Ya los bajarás, porque entre tus propósitos de Año Nuevo por supuesto que estuvo hacer ejercicio. Hasta tienes la caminadora que compraste a veinticuatro meses. Fue buena inversión, mantuviste el propósito todo el año… pero sólo el propósito.

Cuando se fue acercando otra vez diciembre, te diste cuenta que para nada habías bajado los kilitos de la Navidad pasada y que más bien habías sumado otro poco. Dos años más a este ritmo y ya estarías de la rodada de tu tía, la que siempre se avienta antes de que termine el brindis para asegurarse la pierna del pavo.

Proposito-cincturon_00000

Presente

Así que empezaste una dieta en serio para quedar tablas cuando pasaran las fiestas: si bajabas dos kilos y subías otros dos, era como si nada hubiera pasado. Sólo dos, porque este año sí te ibas a medir.

Fue tanta tu disciplina que bajaste no dos, sino tres kilos. Ya tenías la recompensa por esas semanas muriendo de hambre, ahora sí podías disfrutar sin preocuparte. Pasando los 25 años comienzas a perder masa muscular, tus necesidades energéticas disminuyen y tu metabolismo se hace más lento. Con todo esto, se vuelve más difícil quemar las grasas acumuladas en el cuerpo, o sea, perder peso. De momento, prueba superada.

Pero como que este año hubo más posadas que nunca. En Navidad ya sentías que te habías inflado mucho. Cuando te pesaste en el baño, antes de cenar, resultó que ya pesabas lo mismo que antes de la superdieta.

Y todavía faltaban las cenas de Navidad y Año nuevo, más los recalentados y la rosquita de Reyes. Bueno, pero pasando la mera buena de Navidad ya todo era más leve, ¿no?

Futuro

Fue todo más leve, pero de todas maneras cuando vuelvas al trabajo te aguardará la sorpresa de que acabaste subiendo más de lo que bajaste con la dieta pretemporada y que otra vez pesas más de lo que pesabas antes de comenzar las fiestas.

Claro, lo que no pensaste es que cuando haces una dieta para bajar rápido de peso, comiendo muy poco y con cero ejercicio, lo único que logras es deshidratarte y perder masa de tus músculos, así que toda la grasa que está de más sigue ahí, y cuando recuperes los líquidos que perdiste con la dieta volverás a tu peso anterior. Ah, sí, además tu cuerpo incrementará su absorción de grasas para compensar lo que no recibió durante días o semanas: aumento instantáneo de peso.

Te acordarás de tu buena amiga la caminadora. Claro, te habías olvidado de ella porque llevabas meses sin verla debajo de toda la ropa y las cajas que tiene encima. Te dirás que con una desempolvada podrás volver a usarla, y que deberías hacerlo, porque todavía te faltan doce mensualidades y hasta ahora sólo ha sido el perchero más caro de la historia.

¿Llegarás a la próxima Navidad pareciéndote más al árbol o a las esferas?

 

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER