(11 de marzo, 2014).- El pasado 13 de enero, el jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Miguel Ángel Mancera, acompañado por el presidente del Consejo Consultivo para el Rescate Integral de La Merced, Jacobo Zabludovsky, anunció a los ganadores del certamen para el remozamiento y “rescate” de dicho barrio en la Ciudad de México; concurso en el que resultó ganador el proyecto propuesto por un despacho de arquitectos presidido por José Muñoz Villers.
El proyecto contempla de hacer partícipe a la iniciativa privada “el rescate” de tan popular barrio, zona de uno de los flujos comerciales más importantes de la capital.
A partir de esta noticia locatarios y comerciantes de diversos mercados populares de La Merced no han podido concebir el sueño y muchos se han enfermado, afirman, al saber que sus espacios de sustento económico, con 20 años de existencia, están a punto de desaparecer.
Y es que a pesar de que el Jefe de Gobierno ha asegurado que el Rescate Integral de la Merced, en su primera etapa, tendrá un programa de reordenamiento y remozamiento comercial que “beneficiará” a 6 mil locales establecidos y 6 mil 500 vendedores ambulantes, los locatarios dudan ello y es que tienen como experiencia lo sucedido con más de sus 20 mil compañeros que fueron afectados por un incendio en la nave mayor del mercado de La Merced, ocurrido la noche del 21 de febrero de 2013, y que hasta hoy siguen en la calle bajo la promesa de la delegación Venustiano Carranza y el GDF de la reconstrucción del mercado.
Algunos locatarios, como Rogelio Hernández, dirigente y coordinador de varios comerciantes en el mercado Plaza Merced 2000, están realmente preocupados por el avance del proyecto, puesto que es uno de los mercados que desaparecería para dar cabida a una gran plaza pública que permitiría la movilidad en la zona y que contaría con estacionamientos subterráneos.
“El sacrificio del mercado Plaza Merced 2000, un espacio de más de 16 mil metros cuadrados con más de 1000 locales, implicaría la afectación directa de más de 4 mil trabajadores. Ahora imagínate, cada uno de esos trabajadores tienen familia, entonces estaríamos hablando de que se perjudicaría económicamente al mismo número de familias, más de 12 mil personas afectadas”, explicó Hernández.
El comerciante, quien cuenta con un local de frutas, cree que el gran problema de la merced no son los comerciantes o el ambulantaje; ni el deterioro del lugar pues los mercados fueron muy bien construidos y podrían durar más de cien años; tampoco son las calles, pues son verdaderamente amplias, con grandes aceras; por lo contrario Rogelio señala que el problema de La Merced es la impunidad, la corrupción y la falta de atención y compromiso por resolver los problemas de manera seria en el lugar:
“En la Merced hemos tenido malos organizadores en las delegaciones, se han valido de la necesidad de mucha gente para vender impunidad y la impunidad cuando crece genera conflictos, y los conflictos generan crisis, la crisis genera desgracias y de ahí nos vamos a un círculo vicioso […] Según la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO) a partir del incendio en febrero del 2013, hubo la necesidad de voltear a ver hacia La Merced y descubren que hay que modificar, que hay que cambiar porque hay cosas obsoletas que no le están dando seguridad, que no le están dando viabilidad , que no le están dando conectividad a La Merced. Eso no es nuevo, yo tengo escritos que les he hecho llegar a las autoridades desde hace 4 o 5 años atrás, donde les pido que se envíen elementos de tránsito para liberar las vialidades, pues a veces te puede tomar más de 40 minutos recorrer tres cuadras y nunca tuve una respuesta”, relató.
Para los locatarios, resolver los problemas de inseguridad, de vialidad y movilidad en la zona, después de señalar durante varios años estos problemas, no son el verdadero objetivo del proyecto, sino que hay otros intereses.
Además, critican el nulo intento de las autoridades por hacerlos partícipes de la construcción del “el rescate” de La Merced, puesto que la mayoría de los locatarios apenas hace unas semanas se están enterando del proyecto y se sienten molestos porque ya hay un plan, una idea que el GDF pretende llevar a cabo sin haberles preguntado:
“Todo proyecto surge de la necesidad para que se va crear, no solo la parte estética, sino la parte funcional, además de un diagnóstico a partir del estudio de la realidad. Desgraciadamente nuestros gobiernos la mayoría de las veces lo hacen desde una visión de escritorio, desde una visión teórica, que cuando lo confrontas con la realidad chocan, porque la teoría se construye a partir de la imaginación y la imaginación tiene sus límites en la realidad […] Los involucrados en el proyecto afirman que va ser fácil ¿Va ser fácil acomodar más de 200 hectáreas? ¿Va ser fácil afectar la vida social y económica, de convivencia, comercial de una zona? ¿Va ser fácil reacomodar a ciudadanos que han vivido aquí por generaciones? Lo que ellos solo nos demuestran a partir de su planteamiento es que no conocen La Merced”, señaló.
El proyecto Rescate Integral de La Merced todavía se presenta de manera difusa, sin embargo los comerciantes de la histórica colonia ya se han empezado a organizar ante la omisa invitación para contribuir a gestar un proyecto real y cercano a las necesidades de la población y los trabajadores de La Merced y no de los grandes empresarios que capitalizarán el supuesto rescate.






