(21 de octubre, 2015).- Una de las premisas de los opositores a la reforma energética era que Petróleos de México no tendría solvencia en un tiempo corto y podría ser absorbida por capital extranjero o en su defecto el petróleo, sería extraído en su totalidad por extranjeros, Moody’s Investors consideró que Pemex llegó a un alto nivel de endeudamiento y disminución de su capacidad financiera, que lo convierten en un factor de riesgo para las finanzas nacionales por la garantía del gobierno federal a sus pasivos.
Una relación multifacética entre las empresas petroleras nacionales y los gobiernos presenta riesgos y fortalezas crediticias, dijo la firma calificadora, en un reporte publicado este martes.
En el reporte, Moody’s pasa revista a los múltiples aspectos de las relaciones económicas, financieras y políticas entre las compañías petroleras nacionales y los respectivos gobiernos. El informe identifica a las cuatro empresas latinoamericanas –y a dos de la Comunidad de Estados Independientes– como las que suponen el mayor riesgo para sus gobiernos, en términos financieros y de calificación sobre la capacidad de pago de la deuda.
Las compañías petroleras nacionales con altos niveles de deuda y la capacidad financiera disminuida presentan los mayores riesgos de responsabilidad contingente para los gobiernos, añadió, en un reporte que analiza las fortalezas y debilidad de cuatro firmas latinoamericanas: Pemex, Petróleos Brasileiros (Petrobras), Petróleos de Venezuela (PDVSA) y Compañía Petrolera de Trinidad y Tobago (Petrotrin).
“Tres son los factores principales que pueden poner en peligro la capacidad de una empresa petrolera nacional para pagar su deuda y dar lugar a la cristalización de pasivos contingentes para el gobierno del país: la crisis de los precios del petróleo, las pérdidas más graduales pero persistentes y los riesgos de gobierno corporativo”, consideró Jaime Reusche, vicepresidente de Moody’s Investors, en una nota de prensa que acompaña el reporte.
“Las petroleras nacionales que representan el mayor riesgo tienen una combinación de relativamente menor solidez financiera y niveles relativamente altos de deuda”, añadió.
Al cierre del primer semestre de este año Petróleos Mexicanos registró una deuda financiera –no incluye pasivos por pensiones– por un billón 331 mil millones de pesos.


