Por Samantha Mesones / Vice
(22 de junio, 2014).- A Guille (vamos a llamarlo así) lo conozco de las fiestas caraqueñas más sabrosas. Él tiene atrofia muscular espinal tipo 2: un problema neurológico-genético. Esta condición hace que no pueda movilizarse por sí solo. Necesita asistencia constante y su silla de ruedas. Aun así lo que recuerdo de él no es la silla sino su sonrisa en los guateques de la ciudad. Mientras un gentío anda con cara de culete con un ron en la mano a las tres de la mañana, a Guille te lo puedes encontrar en una esquina hablando con todo el mundo de lo más relajado. Contento.
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