(10 de enero, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- El populismo, es una línea política caracterizada por dos cosas: la primera por defender los intereses y aspiraciones del pueblo y es justamente ese significado que ha provocado que a quienes no les conviene que esto sea posible, tergiversan el concepto para hacerlo ver como algo ‘dañino’, cuando en realidad están diciendo: ‘mira pueblo, ese político que quiere defender tus intereses y tu bienestar no debe llegar a ser gobierno, detenlo’ y la gente sin saber qué significa dicho concepto, comienzan una serie de ataques de todo tipo, no en contra del político, sino del ellos mismos, tristemente esa es la realidad mexicana, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO, el sociólogo Humberto Alegría.
En ese sentido, reitera que, cualquier empresario, político de derecha y al servicio de las grandes esferas del poder, sin duda lo combatirá, a ellos no se les puede convencer de lo contrario, pero ellos sí invierten distintos elementos para que el de abajo lo apoye. “Desde mi perspectiva, creo yo que ningún político en lo que va del siglo XXI ha sido llamado ‘populista’ como Andrés Manuel López Obrador. La formula es sencilla, cualquiera que pueda tener acceso no a una, sino a tres canastas básicas mensualmente, puede ir y llamarlo así y quien no, o también los que sí pero se dan cuenta de la miseria en la que millones viven, ellos deben llamarle simplemente: Cambio. No por proselitismo o simpatía, sino por coherencia”.
Señala que, ya lo decía Enrique Peña Nieto (en otro de sus discursos vergonzosos) que el ‘populismo’ pretende destruir lo que en décadas se ha construido y sí, tiene razón. Se busca un cambio de gobierno de 180 grados, comenzar a destruir con políticas efectivas todo lo que durante décadas de priismo y también los años panistas, han no solamente lacerado sino aniquilado mucho de lo que es México y sus ciudadanos, comenta.
“Un pueblo tan usado, engañado, manipulado, tan violado en sus derechos humanos, económicos, políticos y sociales de ninguna manera debería permitir darle entrada al concepto de ‘populismo’ que, dicho sea de paso, los precisamente los artífices de la debacle mexicana se an encargado de grabar en nuestro libre pensamiento.
El proyecto de un populista, es crear las oportunidades de progreso para aquellos millones de individuos que la pobreza les ha quitado la posibilidad de avanzar y tener un futuro de bienestar y seguridad, con una vida digna que es derecho de todos. Y eso justamente incluye acceso a un empleo, educación, salud, salarios dignos y eso de ninguna manera podría escatimarse y tampoco significar un ‘peligro’, por el contrario ‘peligroso’ el que abiertamente se busque impedir que suceda”, puntualiza.
“Hemos visto en cargos políticos a los dos candidatos entre los cuales será la contienda, es decir Andrés Manuel y Meade, y aquí hago un paréntesis para decir que la contienda será porque uno estará ayudado por el dinero y los medios no porque de verdad pueda solo posicionarse como el contrincante importante del precandidato de la izquierda, ahora, ambos han tenido capacidad de cambio ante los mismos problemas y hemos visto reacciones distintas.
En el caso de Meade, el gasolinazo, el recorte al presupuesto del campo, gravemente modificó la metodología para la medición de la pobreza para favorecer a su presidente y no le importó que en un tema gran complejo e importante arruinó el seguimiento del Coneval. Si Andrés Manuel ofreció pensiones, créditos, becas, y Meade solucionar la pobreza cambiando las cifras de un plumazo”.
Sobre el tema, el profesor de tiempo completo de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Francisco Javier Jiménez Ruiz, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO que, todos los candidatos que aspiran a cargos de representación popular del poder ejecutivo, invariablemente despliegan un discurso populista.
“El populismo apela al pueblo para construir el discurso y para construir su poder. Pero cómo conocer cuál es la voluntad del pueblo, se toma como elementos fundamentales lo que se conoce como la oferta política de centro lo que se identifica con la buena calidad de vida o bienestar, es decir educación, programas intensivos para la creación de viviendas y otorgar créditos totalmente ejercibles y aptos para los sectores populares mayoritarios. Que cuentan con un nivel de ingresos muy bajo, sin acceso total garantizado a los servicios de salud, la cobertura universal sin importar que esté cotizando o no.
Toda la propuesta y los elementos que van a regir el programa de gobierno están posicionados en el centro político e ideológico y eso lo hace cualquier fuerza política. En ese sentido todos los discursos emanados por fuerzas político-electorales ninguno puede dejar de ser populista, porque finalmente debe de apelar al pueblo como elemento que le va legitimar la postura y elevar la voz para la satisfacción de las demandas y necesidades específicas. Así es como todos los candidatos que los últimos años, que han aspirado a la presidencia la República son populistas”.
Añade que, “quizás lo que quieren decir cuando hablan de populismo, es que lo quieren relacionar directamente con el caso de Venezuela, pero este caso lo entendemos bastante mal por los problemas de mediatización que tenemos. Y es que en Venezuela se está llevando acabo una revolución socialista en marco constitucional.
Entonces sí para los detractores de Andrés Manuel ‘populista’, quiere decir encabezar un proceso revolucionario de instauración de un régimen socialista en este país por la vía constitucional, entonces no se ve ningún acto en ese sentido, señala el profesor.
Quien indica que no se visualizó nada de eso cuando fue jefe de gobierno y es tal el nivel de consolidación del modelo macroeconómico de orientación derivada de la teoría económica neoclásica en ese país que “no hay margen para ese quiebre, Andrés no busca un régimen político de instauración para imponer otro que no sea el que tenemos”.
El profesor asegura que, Andrés Manuel es un político de cepa su actividad política está basada en un liderazgo real, es un auténtico líder con apoyo de base. Tuvo y tiene el apoyo de las comunidades desde hace muchos años cuando se desaparecía por meses para trabajar con ellas.
“Es un hombre aclamado y querido por las multitudes, muchos sectores de la población lo aclaman. Es un auténtico líder político muy a la mexicana, el modelo europeo no es aplicable, tampoco el modelo norteamericano.
Preciso en mencionar que, los de la derecha cuando han gobernado han sido populistas y efectivamente el apelativo populista se maneja en este caso como algo peyorativo y gusta de construir en el discurso la idea que ‘populismo’ es algo muy negativo, muy malo, muy nocivo, pero son los opositores de López Obrador pero son los recursos de sus opositores políticos para vencerlo en el campo fundamentalmente electoral”.
En tanto, el político de izquierda, Pablo Gómez fue contundente al señalar que, “Echeverría recurrió al crédito como un degenerado, en proyectos agropecuarios derrochaba dinero en el sector paraestatal ya estaba como loco en muchas cosas algunas servían y otras no servían. La corrupción era galopante.
López Portillo endeudó al país más que Echeverría, lo dejó en medio de una crisis de impago por falta de dólares en el banco de México, había control de cambios, tuvo que poner el control de cambios que había jurado que jamás lo haría populista, terminó siéndolo porque al principio no lo era porque impulsaba muchos de los derechos de los empresarios.
“Les daba muchos contratos. Entonces vino la lucha contra el populismo y los neoliberales con la espada desenvainada dieron paso a desmantelar el sector paraestatal y fueron poco a poco haciéndolo, porque no pudieron de un solo golpe, terminaron en crisis financieras como el famoso error de diciembre; se empezaron a ir los dólares, eran bonos indexados al dólar estaban en manos de extranjeros y de mexicanos que cobraban sacaban lo que cobraban les daban los pesos y los cambiaban el dólares, se desfondó la reserva y vino una crisis peor que la de López Portillo León, que la de Echeverría, peor que la inflación de Lázaro Cárdenas, peor que todo. Tronó la mitad de la banca, eso lo hicieron los neoliberales en la lucha contra el populismo”, afirma Gómez a Revolución TRESPUNTOCERO.
En el caso del gobierno de Peña Nieto, indica que, “está regresando a la sociedad menos dinero del que le quita porque se endeudó más para los gastos operativos del gobierno, para gastos menores de relumbrón, para puras cosas que lo iban a convertir en el gran presidente de México y lo están convirtiendo en uno de los peores.
Y uno de sus delfines fue José Antonio Meade, que pensó que como no era miembro del PRI podría ser presidente. Se podría decir que es un candidato ciudadano, así de infantiles son, entonces José Antonio que estuvo con los gobiernos del PRI y del PAN, es todo un neoliberal que toca por nota, que lo llamaron a Hacienda para deshacer el desmadre que hizo Videgaray, con una deuda absurda. Y eso que hicieron una Reforma Fiscal que les dio ingresos adicionales”.
Puntualiza, “dónde está el populismo cuando dicen que Andrés Manuel es populista, a qué aspectos de sus planteamientos se están refiriendo, no lo dicen, utilizan el término ‘populista’ como una grosería, como una ofensa, como un insulto.
Por qué no critican de ‘populista’ la deuda de Peña, por qué si se trata de hacer que los jóvenes vayan a las universidades, que no haya rechazados, que se aumente la percepción de los ingresos de los trabajadores, si se trata de ampliar el mercado interno si se trata de promover la inversión, la producción apúnteme en la lista de los populistas.
Porque eso lo hace cualquier gobierno responsable si se trata de reducir el gasto innecesario, sobretodo el gasto político empezando por los sueldos los altos funcionarios mexicanos, que ganan como no gana nadie en el mundo, son gerentes de transnacionales”.

