(02 de mayo, 2019. Revolución TRESPUNTOCERO).- La mañana del 30 de abril todos los integrantes de la bancada de Morena en el Senado de la República lucían tranquilos y optimistas. ¿La razón?, la aprobación de la Reforma Educativa propuesta por el presidente López Obrador. Luego de meses de incertidumbre por fin se iba a cambiar la visión del sistema educativo instaurado por el gobierno de Peña Nieto.
Desde temprano, Revolución TRESPUNTOCERO sondeó con algunos senadores el acontecimiento, incluso, el emecista Samuel García Sepúlveda se congratulaba por el esfuerzo que se había hecho entre los grupos parlamentarios progresistas para lograr un acuerdo.
“Ni con los votos en contra del PAN y PRI tiran la reforma”, dijo con toda seguridad el senador por Nuevo León. En contraste, en el Patio del Federalismo los integrantes de Acción Nacional lucían caras largas y sólo manifestaban que la Reforma Educativa de la 4T era sinónimo de “regresión”.
Tal fue el desaliento que se respiraba en la bancada del PAN que la senadora Xóchitl Gálvez prefería externar su postura política sobre Venezuela en lugar de abundar en lo referente a la Reforma Educativa que estaba a horas de ser votada.
La incógnita, para ese momento, era la postura de la bancada del Revolucionario Institucional, sin embargo en los pasillos de la Cámara alta se decía que en el PRI habría voto diferenciado, pues algunos integrantes irían con la propuesta de la 4T, otros no, incluso, también se dijo que algunos priistas votarían en abstención.
Con base en dichas especulaciones todo parecía un mero trámite para que la Reforma Educativa de Morena pasara sin contratiempo.
LOS JALONEOS PREVIOS
Desde principio de abril se veía complicado que la Reforma Educativa propuesta por la Federación pasara, toda vez que la oposición estaba renuente, incluso, el mismo presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado y representante de Morena, Ricardo Monreal Ávila, se mostraba poco optimista sobre el tema.
“Vamos a tratar de lograr acuerdos para que la reforma pase en este periodo ordinario de sesiones”, dijo en aquella ocasión a los reporteros de la fuente, sin embargo para ese momento tanto los homólogos de Monreal, como los analistas y periodistas consideraban que esto sería complicado.
Más allá del diálogo legislativo que se estaba tejiendo para llegar a un acuerdo, el otro factor a considerar era la postura de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes a finales de marzo y principios de abril tomaron los accesos de la Cámara de Diputados para presionar a los integrantes de la Cámara baja para que tomaran en cuenta las exigencias de la CNTE en la Reforma Educativa.
Las presiones ejercidas por la Coordinadora, incluso, dividieron a los legisladores en la Cámara alta, algunos como el líder parlamentario de Acción Nacional, Mauricio Kuri, aseguraba que la aparente radicalización de la CNTE obedecía “a presiones del sindicato para que Morena les cumpla por el apoyo que les dio en las elecciones federales del años pasado”, dijo en ese momento.
En contraste, Casimiro Méndez Ortiz, senador por Morena, profesor de formación por el estado de Michoacán e integrante de la CNTE, negaba que las tomas de las calles contiguas, así como también los accesos al Palacio Legislativo de San Lázaro, pues planteaba el gremio magisterial sólo se “están pronunciando por sus derechos, no hay radicalismo, así como tampoco se han dado brotes de violencia”, planteó.
Con base en dichos escenarios la clase política daba por hecho que la Reforma Educativa se iría a un periodo extraordinario de sesiones por todos los desencuentros descritos.
EL FACTOR DELGADO Y MANCERA
Luego de que el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, entregara las leyes secundarias de la Guardia Nacional, el presidente de la Jucopo salió a los medios a comunicar con optimismo que los temas pendientes de la agenda legislativa transitarían principalmente por el tender puentes con los coordinadores de las fracciones parlamentarias.
Para ese momento, se sabía que la bancada del PAN, la segunda con más senadores después de Morena, no acompañaría favorablemente el dictamen completo de la Reforma Educativa, por lo que Morena debía tender puentes y acuerdos con otros grupos parlamentarios para que la reforma transitara, con base en ello Movimiento Ciudadano y el PRD serían necesarios para tal efecto.
En los días posteriores a la reunión con Durazo, Miguel Ángel Mancera constantemente salió a comunicar a los reporteros de la Fuente que se estaba trabajando en el tema educativo con el fin de que saliera antes de que concluyera el periodo ordinario de sesiones, sin esbozar detalles la postura de Mancera reflejó, en ese momento, que ya existía un acuerdo para apoyar la reforma.
A diferencia de Mancera, Dante Delgado manejó un bajo perfil para abordar el tema, no obstante, en diferentes espacios tanto Indira Kempis, como Samuel García públicamente hacían críticas a la “mal llamada Reforma Educativa de Peña Nieto”, haciendo ver que Movimiento Ciudadano acompañaría a Morena.
El lunes 29 de abril en el Patio del Federalismo el reportero de la fuente consultó con el senador Antonio García Conejo, miembro del grupo parlamentario del PRD, la postura del sol azteca sobre la Reforma Educativa, García Conejo aseguró que el Partido de la Revolución Democrática apoyaría el sí, pero precisando que el partido amarillo realizó adecuaciones a la propuesta, no detalló cuáles.
Un día después Samuel García mostraba su beneplácito por los acuerdos que se habían llegado y manifestó que la reforma iba ir sin problema, dejando en claro el apoyo total de la bancada naranja a la reforma lopezobradorista.
LOS VILLANOS
A las 22:30 horas del 30 de abril diversos portales de noticias, así como también posteos en redes sociales informaban que la Reforma educativa no era aprobada y regresaría a la Cámara de Diputados.
La pantalla que registraba los votos de la Reforma Educativa hacían ver que tanto el PRD, como MC habían cumplido con su palabra para dar luz verde a la reforma, incluso el priista mexiquense Eruviel Ávila Villegas apoyó la propuesta de Morena.
En la pantalla de votación se podía ver que 39 votos fueron en contra de la Reforma Educativa y 81 a favor. Pese a la amplia diferencia existente la Morena y sus aliados se quedaron a un sufragio de poder echar abajo la Reforma del PAN-PRI de 2013.
La razón que explica por qué no pasó la Reforma Educativa estaba en la bancada de Morena, no todos los legisladores guindas votaron, faltaron los sufragios de Salomón Jara, Lucía Trasviña y Juan José Jiménez con los votos de los tres senadores la reforma hubiera transitado.
De los tres implicados el senador que tuvo múltiples críticas en redes sociales fue le oaxaqueño Salomón Jara, quien por semanas, en las diferencias conferencias de prensa organizadas por el grupo parlamentario de Morena, alzó la voz contra la Reforma Educativa del 2013 argumentando que “la vamos a quitar, ya no se perseguirán a los profesores”, dijo varias veces.
Ante la inexplicable ausencia de Jara en la votación y el alza en las críticas, ayer en un comunicado escueto, Jara planteó que se ausentó porque alrededor de las 20:00 horas del 30 de abril porque su esposa le comunicó que sus “hijas había tenido un accidente automovilístico grave y estaba siendo trasladada en ambulancia al hospital para recibir atención médica”.
No obstante, el legislador no detalló absolutamente nada de la situación de lo ocurrido con su hija, dejando el tema para la especulación.
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