Usuarios en redes sociales señalaron a Luisito Comunica por ofrecer sueldos bajos en su restaurante “Deigo Ramen”, a pesar de su constante discurso sobre apoyar el emprendimiento mexicano. Según una denuncia difundida en plataformas digitales, las remuneraciones apenas superan el salario mínimo mensual en México.
La página Terror en los Restaurantes reveló una lista de salarios que presuntamente se pagan en el establecimiento fundado por el influencer en 2021. De acuerdo con la información, los montos brutos oscilan entre los 8 mil y 10 mil pesos mensuales: cocineros, susheros y lavalozas reciben cantidades que muchos usuarios consideraron insuficientes para el nivel de exigencia y el perfil mediático del negocio.

En redes, las críticas no se hicieron esperar. Muchos señalaron la incongruencia entre la imagen pública de Luisito y las condiciones laborales que ofrece en su empresa. Comentarios como “explotador disfrazado de emprendedor” o “otro rico desconectado de la realidad” abundaron entre quienes denunciaron lo que consideran una doble moral.

El escándalo surge apenas unos días después de que el influencer fuera expulsado de una marcha contra la gentrificación en la Ciudad de México. Su presencia en la manifestación generó rechazo inmediato por parte de los asistentes, quienes lo señalaron como parte del problema que el youtuber pretendía documentar. A pesar de ello, Luisito regresó posteriormente al lugar para grabar contenido, lo que reavivó el debate sobre su postura frente a los temas sociales.

Incluso figuras como Diego Ruzzarin lo acusaron de “superficial” y lo criticaron por no investigar a fondo el impacto del modelo inmobiliario que promueve la gentrificación. El filósofo advirtió que “en la injusticia, el neutral siempre está con el opresor”.
Para muchos internautas, esta nueva polémica por los sueldos en su restaurante no es un tema aislado, sino parte de una figura pública que promueve discursos de apoyo al país, pero sin una práctica laboral que los respalde.
Simón Levy obtuvo supuesta lista de Ovidio a través de “ciencia de datos”

